El Eco Divino de la Conciencia
La ley moral y conceptos como "conciencia – la voz de Dios" contribuyen a formar el ideal de pureza y la aspiración hacia la supremacía moral mediante el establecimiento de una orientación interna y divina que señala al hombre el camino entre el bien y el mal. La voz interna de la conciencia ayuda a diferenciar la justicia de la injusticia, impulsando la realización de buenas obras y el alejamiento del mal. Esta voz se forma como una manifestación de la fuerza espiritual que Dios otorga y actúa como una especie de juez interno, evaluando las palabras, acciones y pensamientos del hombre, guiándolo hacia la pureza y el perfeccionamiento moral.Así, como se señala en una de las fuentes, "La conciencia, como ley interna de Dios ('la voz de Dios'), es inherente a todas las personas. La conciencia es la voz interna que nos dice lo que es bueno y lo que es malo, lo que es honesto y lo que es deshonesto, lo que es justo y lo que es injusto. La voz de la conciencia nos obliga a hacer el bien y a alejarnos del mal..." (fuente: enlace txt). Es precisamente gracias a esta ley interna que el ser humano siente la necesidad de aspirar a los más altos estándares morales, lo cual contribuye a la formación del ideal de pureza.En otro texto se enfatiza que "la conciencia es esa silenciosa voz de Dios, sentida en el corazón de cada persona. Es una voz llena de gracia, que aprueba toda buena obra y palabra, y condena cualquier manifestación de maldad y odio, cualquier mentira y falsedad..." (fuente: enlace txt). Esta afirmación señala que tomar conciencia de este revelador llamado permite al hombre no solo reconocer las normas morales, sino también aspirar a su plena encarnación, formando así una pureza interna y elevando su autopercepción moral al nivel de ideales divinos.Además, en una de las fuentes se dice que "la conciencia es ese juez interno que evalúa todas las acciones y conductas del hombre... Ella examina las palabras, acciones y pensamientos, penetrando en los movimientos más íntimos del espíritu humano y teniendo el derecho de premiar el bien o castigar el mal..." (fuente: enlace txt). Aquí se subraya que la conciencia, actuando como un guardián divino, no permitirá la desviación de los verdaderos principios morales, recordándole constantemente al hombre la necesidad de la pureza y de mantener elevados valores morales.De esta manera, la ley moral y la concepción de la conciencia como voz de Dios crean conjuntamente un sistema interno de orientación que no solo dicta reglas de conducta, sino que también impulsa al hombre hacia un constante auto-perfeccionamiento, la búsqueda de la pureza del alma y el logro de la supremacía moral.Citación(es) de soporte:"La conciencia, como ley interna de Dios ('la voz de Dios'), es inherente a todas las personas. La conciencia es la voz interna que nos dice lo que es bueno y lo que es malo, lo que es honesto y lo que es deshonesto, lo que es justo y lo que es injusto. La voz de la conciencia nos obliga a hacer el bien y a alejarnos del mal..." (fuente: enlace txt)"Dios no dejó a nadie sin la revelación de Su voluntad y, al no creer en Él ni conocerlo, se les otorgó en lugar de la ley la conciencia.
¿Qué es, pues, la conciencia?La conciencia es esa silenciosa voz de Dios, sentida en el corazón de cada persona. Es una voz llena de gracia, que aprueba toda buena obra y palabra, y que condena cualquier manifestación de maldad y odio, cualquier mentira y falsedad..." (fuente: enlace txt)"La conciencia es ese juez interno que evalúa todas las acciones y conductas del hombre. Su origen no se debe a ninguna criatura, sino al propio Dios, siendo Su voz la que clama dentro del hombre y lo retiene de actos pecaminosos..." (fuente: enlace txt)