El Ideal Moral: Equilibrio entre Excelencia y Conflicto
El criterio objetivo de la perfección en el contexto de los logros morales puede servir a dos fines opuestos, reflejando tanto la influencia positiva en la autoestima como la provocación de un conflicto interno capaz de modificar el comportamiento de la persona. Por un lado, la existencia de un ideal que actúa como un criterio, superando a la personalidad e incluso a la sociedad, ayuda a la persona a mantener el respeto por sí misma incluso frente a la crítica externa. Por ejemplo, como señala el General Palladio Petrovich:"Esta alta sensibilidad a las evaluaciones por parte de las personas que nos rodean muestra que la forma proyectiva de la autoconciencia nunca desaparece del alma, pero habiendo sido la primera en el tiempo, se mantiene como la primera también en su significado. Se requiere un crecimiento prolongado de la personalidad, se necesita una fuerza excepcional de individualidad para conservar el respeto propio, mientras la sociedad, habiéndose dejado llevar por la calumnia, abruma a la persona con reproches y desprecio. Pocos pueden soportar este conflicto con el entorno social. La persona puede liberarse del estrecho abrazo del entorno social, que ejerce tal terrible influencia sobre la autoestima, solo de una manera: a través de la conciencia de un ideal que está por encima tanto de la personalidad como de la sociedad." (fuente: enlace txt, página: 318)De este modo, se plantea que el ideal como criterio objetivo permite a la persona trascender la presión social habitual, orientarse hacia una tarea moral superior y, en consecuencia, formar un comportamiento enfocado en alcanzar elevadas cumbres morales.Por otro lado, dicho ideal puede provocar una comparación constante consigo mismo y generar tensión interna si el comportamiento y los logros reales no se corresponden con este criterio. El autor de una reflexión personal describe cómo el paso de un enfoque objetivo de la autoestima a una auto-comparación subjetiva conduce a una división en el estado interno:"Ahora, por el contrario, se ha perdido la objetividad del pensamiento, centrado únicamente en su objeto. Una vez que surgió la conciencia del deber, la dimensión subjetiva del asunto adquirió peso. Empecé a reconocer que debía estudiar y reflexionar, y por ello se volvió importante si lo hacía o, por el contrario, no lo hacía. De allí surgió la comparación de uno mismo con los demás, con toda la desigualdad que conllevan tales evaluaciones, dependiendo de la medida de comparación y del estado en que me encontrara en ese preciso momento. A veces me parecía que estaba haciendo algo, alcanzando metas o demostrando ser capaz; en otras ocasiones, lo contrario. La anterior y serena seguridad en mí mismo se fragmentó en una autoconfianza variable acompañada de melancolía." (fuente: enlace txt, página: 429)Esta cita enfatiza que, cuando la persona empieza a evaluar sus acciones morales en comparación con un ideal establecido —que cambia bajo la influencia del estado concreto y de las comparaciones con los demás—, la autoestima se vuelve inestable, pudiendo ocasionar fluctuaciones en el comportamiento. Así, el criterio objetivo de la perfección puede, simultáneamente, servir como una orientación hacia altos logros morales, ayudando a mantener un propósito y dirección, y también convertirse en fuente de tensión interna si la experiencia personal no se alinea con esos elevados estándares.