Puertas del Infinito: Simbolismo y Arquitectura del Templo
Los dos accesos centrales del Templo llevan consigo un profundo simbolismo, que se refleja en una planificación arquitectónica cuidada. Su diseño destaca la idea de infinitud y la conexión entre lo terrenal y lo supremo. En particular, las proporciones de las paredes y de los portones expresan esta idea: la pared exterior alcanza cuarenta codos y la interior solo veinticinco, simbolizando la transición de lo material a lo espiritual, y representando, de manera emblemática, un cielo infinitamente abierto. Además, la ausencia de puertas en el portón (cuya medida es de setenta codos de altura y veinticinco de ancho) demuestra la idea de una apertura genuina y transparencia, a través de la cual se vislumbra todo el interior del templo.El revestimiento dorado de la fachada del portón no solo confiere al edificio una sensación de solemnidad, sino que también refuerza la conexión simbólica con lo divino, haciendo que los accesos sean visualmente llamativos y significativos. La solución arquitectónica también incluye una clarificación de la estructura del templo, en la que la parte interior se sitúa por debajo de la exterior y se accede a ella mediante puertas decoradas especialmente en dorado, lo que enfatiza aún más la división de los espacios y su rol único.Así, los dos accesos centrales se convierten en elementos no solo funcionales, sino en símbolos importantes a través de los cuales se transmite la idea de infinidad, apertura y la significación sagrada del templo.Supporting citation(s):"Símbolos de los dos accesos centrales del templo y su influencia en la arquitectura pueden ser considerados estudiando las peculiaridades de su diseño. La altura exterior de la pared, aunque alcanzaba cuarenta codos, en su interior era de solo veinticinco codos. Esto era un emblema del cielo infinitamente abierto. La cara frontal de estos portones estaba completamente recubierta de oro, y a través de ellos se veía todo el interior del templo. Los portones frontales del templo, de setenta codos de altura y veinticinco de ancho, no tenían puertas." (fuente: enlace txt, página: 337)"El significado arquitectónico y simbólico de los accesos al templo es definido por su estructura y ubicación. Los portones frontales del templo, de setenta codos de altura y veinticinco de ancho, no poseían puertas; esto era un emblema del cielo infinitamente abierto. La cara frontal de estos portones estaba completamente recubierta de oro, y a través de ellos se veía todo el interior del templo." (fuente: enlace txt, página: 338)