Fundamentos Ontológicos de la Moral

Las concepciones éticas que apelan a la base ontológica de los valores morales consideran la distinción entre el bien y el mal no como resultado de observaciones empíricas, sino como algo arraigado en la misma naturaleza del ser y en los principios fundamentales de la razón. Así, los criterios para diferenciar el bien del mal parten de la idea de que el bien representa una norma incondicional de vida y actividad, es decir, ya está incorporado desde el inicio de la diferenciación como el ideal al que aspira la conciencia moral. Por ejemplo, como se señala en una de las fuentes, «la distinción primordial entre el bien y el mal ya contiene en sí la idea del bien o de la bondad, sin restricciones, que engloba la norma incondicional de la vida y de la actividad» (fuente: enlace txt). Esto significa que la distinción moral no es simplemente una evaluación condicional de hechos empíricos, sino el reflejo de un valor profundo, ontológicamente fundamentado.

Además, otros razonamientos enfatizan que el mal no es una entidad autónoma y absoluta; su naturaleza se define como una presencia parasitaria en el bien, que siempre tiene un matiz positivo en su intento por conquistar al ser humano: «el mal siempre se mezcla inevitablemente con una cierta porción positiva en forma de búsqueda...» (fuente: enlace txt). Esta posición indica que los criterios para diferenciar el bien del mal son complejos por sí mismos y se catalizan precisamente a partir de la posición ontológica del bien como principio absoluto, lo que obliga a la conciencia moral a llevar a cabo una reflexión constante que va más allá de la mera observación.

De esta manera, en el marco de las concepciones éticas con fundamentos ontológicos, la distinción entre el bien y el mal se basa en la idea de que el bien representa una norma primigenia e incondicional, mientras que el mal surge como resultado de la distorsión o incompletitud de la manifestación de este ideal en la vida real. La metodología de evaluación no se reduce al análisis empírico de acciones concretas, sino que requiere una profunda reflexión de la conciencia moral, capaz de captar la universalidad del bien y su inalcanzable carácter absoluto en el mundo empírico.

Citas de apoyo:
«Sólo Dios es absoluto. El mal, al no ser una entidad en sí misma, sino simplemente la oposición de la criatura libre al Ser primordial —Dios—, no puede ser absoluto, y por eso el mal en forma pura no existe...» (fuente: enlace txt)

«El ser humano puede ser más o menos avergonzado, compasivo, religioso:... La distinción primordial entre el bien y el mal ya contiene en sí la idea del bien o de la bondad, sin restricciones, que abarca la norma incondicional de la vida y de la actividad.» (fuente: enlace txt)

Fundamentos Ontológicos de la Moral

268267266265264263262261260259258257256255254253252251250249248247246245244243242241240239238237236235234233232231230229228227226225224223222221220219218217216215214213212211210209208207206205204203202201200199198197196195194193192191190189188187186185184183182181180179178177176175174173172171170169