Heridas Profundas del Inconsciente
El autor considera que la sociedad sufre de heridas profundas debido a que las fuerzas y pulsiones humanas esenciales permanecen reprimidas e inconscientes, y su influencia se filtra en el núcleo de las estructuras culturales y sociales. Según Freud, la moral y los tabúes religiosos son medios mediante los cuales la conciencia racional intenta ocultar y suprimir los impulsos irracionales y primarios, privando al individuo de la posibilidad de un control consciente sobre su mundo interno. Freud, por así decirlo, demostraba que el hombre «no es dueño de su propia casa», pues su comportamiento está determinado por fuerzas subyacentes, no siempre racionales, del inconsciente (fuente: enlace txt).Por otro lado, las ideas de Jung enriquecen este panorama, al sostener que la psique humana abarca no solo el inconsciente personal, sino también el inconsciente colectivo, donde se resguardan arquetipos y símbolos culturales profundos. Jung criticaba a Freud por reducir en exceso todas las manifestaciones de la vida humana a la sexualidad, insistiendo en que las formas superiores de la psique—como la cultura y la religión—surgen no simplemente como superestructuras sobre los impulsos irracionales, sino que representan un estado del alma completamente distinto y transformado. Así, según su visión, las profundas heridas de la sociedad son irreversibles, ya que se originan en capas universales y ancestrales de experiencia colectiva que constituyen la base de la percepción y la conciencia cultural (fuente: enlace txt).Citas de apoyo:«Freud deriva la moral del ‘tabú’—las prohibiciones impuestas por la conciencia sobre el inconsciente. … Y, por último, él, Freud, demostró que ‘el hombre no es dueño de su propia casa’, ya que fuerzas inconscientes lo gobiernan de manera oculta.» (fuente: enlace txt)«Presento dos principales objeciones de Jung. En primer lugar, dice Jung, Freud amplía tanto el concepto de sexualidad que casi toda manifestación de la vida encaja en él. Siguiendo, Jung afirma que la sexualidad es apenas una de las principales manifestaciones del impulso vital, concepto del cual … Y, en segundo lugar, las formas superiores de la psique—el mundo de la cultura y la religión—, aunque emergen del impulso vital, son fundamentalmente irreductibles a superestructuras sobre el mismo.» (fuente: enlace txt)De este modo, gracias a Freud se comprende que la fuente de la herida reside en la lucha irremediable entre las prohibiciones conscientes y los impulsos reprimidos, mientras que las perspectivas de Jung muestran que estas heridas se adentran en la propia estructura del inconsciente colectivo, lo que las hace irreversibles para la sociedad.