El Reino Divino: Manifestación Interior y Comunitaria
Según las fuentes presentadas, los términos “Reino de Dios” y “Reino de los Cielos” en las doctrinas se utilizan como un único concepto. Esto se confirma, por ejemplo, en el material del archivo enlace txt (página 433), donde se dice: “En primer lugar, recurramos al propio término ‘reino de los cielos’ o ‘reino de Dios’. Ambos términos tienen, sin duda, el mismo significado, pues en el lenguaje de aquella época se usaba constantemente ‘cielo’ en lugar de ‘Dios’...” Otro respaldo a la sinonimia se encuentra en la información del archivo enlace txt, donde se señala que el Evangelista Mateo emplea la expresión “Reino de los Cielos” en casi 32 ocasiones, y “Reino de Dios” en 5; la comparación de los pasajes paralelos convence de que estas expresiones son sinónimas. En cuanto a cómo, dónde y cuándo se manifiesta este Reino, la enseñanza destaca varios aspectos: 1. El Reino no es una posesión visible, externa o territorial, sino que tiene ante todo un carácter interno y espiritual. Esto se confirma en la afirmación del archivo enlace txt: “Solo a los verdaderos confesores del Señor se les ha revelado que el reino de Dios vendrá de una manera no perceptible, pues él está dentro de nosotros (Lc. 17, 21).” De este modo, el Reino se manifiesta en la vida del creyente, en su corazón y, como consecuencia, en la comunidad de la Iglesia. 2. La enseñanza también considera el Reino como poseedor tanto de una dimensión escatológica, es decir, futura, como de una dimensión presente. En una de las fuentes ( enlace txt) se afirma que: “El Reino de los Cielos vendrá independientemente de los deseos o las oraciones de las personas... Cristo llamaba Reino de Dios al Reino terrenal, la totalidad de las personas que hacen la voluntad de Dios...” Aquí se enfatiza que el Reino espiritual ya se manifiesta en la forma en que las personas cumplen la voluntad de Dios en su vida cotidiana. 3. Otro aspecto consiste en que el Reino se revela a través de la comunión de la Iglesia. En el archivo enlace txt se señala: “Las palabras de las Escrituras ‘Reino de Dios’ designan a la Iglesia Única, Santa, Católica y Apostólica creada por el Señor. Esta Iglesia se denomina Reino de los Cielos...” Así, la comunión de todos los verdaderos confesores se evidencia en el cuerpo de la Iglesia, fundada por Cristo. En resumen, se puede afirmar que en las doctrinas el Reino de Dios (o, de manera sinónima, el Reino de los Cielos) no solo es una esperanza escatológica para el futuro, sino también una realidad que se manifiesta aquí y ahora: se revela en la transformación espiritual del hombre, en una vida llena de la voluntad de Dios y en la comunión de la Iglesia, donde se evidencia el gobierno divino. Citas de apoyo: “En primer lugar, recurramos al propio término ‘reino de los cielos’ o ‘reino de Dios’. Ambos términos tienen, sin duda, el mismo significado, pues en el lenguaje de aquella época se usaba constantemente ‘cielo’ en lugar de ‘Dios’...” (fuente: enlace txt, página: 433) “La comparación de los pasajes paralelos convence de que estas expresiones son sinónimas.” (fuente: enlace txt) “Solo a los verdaderos confesores del Señor se les ha revelado que el reino de Dios vendrá de una manera no perceptible, pues él está dentro de nosotros (Lc. 17, 21).” (fuente: enlace txt) “Las palabras de las Escrituras ‘Reino de Dios’… designan a la Iglesia creada por el Señor… Esta Iglesia se denomina Reino de los Cielos...” (fuente: enlace txt) Estas fuentes dejan claro que ambos nombres designan el mismo reino espiritual, que se manifiesta tanto en el interior del individuo como en la unión de los verdaderamente fieles en la Iglesia, siendo simultáneamente una realidad presente y una esperanza para el futuro.