Un Solo Dios: Revelación y Salvación en el Evangelio
El Evangelio fundamenta la concepción del Dios único mediante una doctrina claramente formulada, en la que se establece que la revelación y la salvación son otorgadas por el Único Creador, fuente de todo lo existente. En particular, afirma que esta doctrina fue proclamada tanto en la revelación del Antiguo Testamento como a través de la revelación personal de Cristo, quien representa al Dios único en la forma del Hijo de Dios. Este planteamiento se evidencia en la siguiente cita:"Todos ellos nos predicaron al Único Dios, Creador del cielo y de la tierra, anunciado por la ley y los profetas, y al Único Cristo, Hijo de Dios; y quien no esté de acuerdo con ellos, desprecia a los partícipes del Señor, desprecia al mismo Cristo Señor, desprecia también al Padre y se condena a sí mismo, oponiéndose a su propia salvación, como hacen todos los herejes" (fuente: enlace txt).Así, el Evangelio no solo remonta a la comprensión del Antiguo Testamento del Dios como el único Creador, sino que también afirma que, a través del mensaje de Cristo, se desvela el plan divino de salvación. Además, se destaca que la palabra "Evangelio", que significa "Buena Noticia", alude al poder salvador del Dios único, cuyo acto redentor es testificado en los cuatro evangelios, los cuales transmiten la enseñanza de Cristo sobre la unidad de Dios y el camino de salvación para la humanidad:"Evangelio es una palabra griega. Significa 'Buena Noticia' (sobre el Dios salvador). Así mismo, el propio Cristo llamó a su enseñanza de esta manera. El Evangelio consta de cuatro libros – de Mateo, Marcos, Lucas y Juan – que transmiten la enseñanza de Cristo sobre el Dios único y su camino de salvación para la humanidad." (fuente: enlace txt)En conjunto, estas afirmaciones subrayan que la concepción del Dios único en el Evangelio se sustenta en una tradición coherente de revelación, que va desde el legado del Antiguo Testamento hasta el cumplimiento de las profecías en la figura de Cristo, centralizando al Único Creador, cuyo acto redentor está disponible para todos los creyentes.