El Ritmo Sagrado del Ayuno
Según las prescripciones, se permite comer y beber únicamente después de la Liturgia vespertina. Es decir, a pesar de que, después de las 12 horas, no se debería consumir más alimentos o bebidas, el tiempo permitido para disfrutar de la comida llega solo al finalizar el servicio religioso.Cita de apoyo:"Actualmente se prescribe ayunar de manera que, después de las 12 horas, no se debe comer ni beber nada, y se permite disfrutar de los alimentos únicamente después de la Liturgia vespertina. Durante la Gran Cuaresma, las Liturgias vespertinas son importantes también porque permiten la participación de los miembros de la comunidad que trabajan durante el día. De esta manera, un mayor número de personas puede participar en estos magníficos servicios religiosos, llenos de penitencia y esperanza. Y todos ellos pueden comulgar después de estos servicios." (fuente: enlace txt)