El Origen Divino de la Conciencia
Respuesta: Incluso si la conciencia se considera como algo nacido en los seres humanos, en ella inevitablemente está presente un principio divino que le confiere un significado supremo y una fuerza orientadora. Según el contenido de las citas, la conciencia no actúa simplemente como una intuición moral o una construcción social, sino como un reflejo de la presencia divina en el alma humana. Así, por ejemplo, en el texto del archivo enlace txt se afirma: "Entre las cualidades espirituales del ser humano se encuentra la conciencia. La conciencia es un maravilloso reflejo de la Divinidad en el hombre. A la conciencia, como una de las propiedades de nuestra alma espiritual, Dios le ha encomendado vigilar las acciones del alma. Indicar lo que agrada a Dios y lo que no agrada. Y no solo indicar, sino exigir con autoridad hacer lo que agrada a Dios y no hacer lo opuesto." Esto indica que el principio divino en la conciencia se manifiesta a través del encargo de Dios de dirigir el alma, determinando los límites de lo permitido y lo prohibido desde el punto de vista de su voluntad. Además, en la misma fuente del archivo enlace txt se presenta el pensamiento del Santo Avvá Dorofey: "Cuando Dios creó al hombre, impregnó en él algo divino, como si fuera una especie de intención que iluminaba la mente y le mostraba lo que es bueno y lo que es malo. Esa es nuestra conciencia." Así, el principio divino en la conciencia juega un papel clave al predisponer la capacidad del ser humano para distinguir entre el bien y el mal. Es tanto la guardiana interna como la juez de las acciones humanas, recordándole la necesidad de seguir la voluntad de Dios. La conciencia, enriquecida por este principio divino, guía al ser humano, incitándolo a actuar de acuerdo a los principios sagrados prescritos por el Creador.