Fortaleza Espiritual ante las Tentaciones
Para superar las tentaciones y los deseos que apuntan a anhelos moralmente desaprobados, es necesaria la adopción de medidas específicas de índole espiritual que ayuden a encauzar la lucha interna de forma constructiva. En primer lugar, se recomienda recurrir a la oración como medio para pedir a Dios que otorgue paciencia, apoyo y gracia en los momentos difíciles. Por ejemplo, una de las fuentes instruye:"Cuando te sientas tentado al pecado, haz junto con la oración varias inclinaciones terrenales, y la tentación pasará. Cuando tengas un momento adecuado, reflexiona sobre el descenso del Salvador a la tierra, sobre la misericordia de Dios hacia ti: recuerda cuántas veces has sido perdonado, rescatado de desgracias y tentaciones." (fuente: enlace txt)Además, se destaca la necesidad de prepararse espiritualmente mucho antes de que lleguen las tentaciones:"Que la canción espiritual esté en tus labios, y que la enseñanza aligere la pesada carga de las tentaciones venideras. Debemos armarnos de antemano contra las tentaciones. Pues de esta manera seremos hábiles cuando estas nos encuentren." (fuente: enlace txt)También se practica la lucha interna consigo mismo —el reconocimiento de que vencer a los propios deseos es la victoria más difícil de todas, algo que requiere esfuerzos constantes y humildad:"Qué recompensas celestiales se otorgan solo por las victorias espirituales (hazañas espirituales). Y, como se sabe, la victoria más difícil es la de vencerse a uno mismo, a los propios deseos. 'La lucha contra uno mismo es la más dura batalla. La victoria de todas las victorias es la victoria sobre uno mismo', dice F. Logau." (fuente: enlace txt)No menos importante es la autocrítica ante la aparición de tentaciones, lo cual ayuda a identificar las debilidades y a estimular el crecimiento espiritual:"En todas tus tentaciones, repréndete a ti mismo. Las almas débiles deben experimentar la visita del Señor y Su misericordia a través de las enfermedades corporales, las desgracias y las tentaciones externas." (fuente: enlace txt)Finalmente, la humildad del alma ocupa un lugar especial en el proceso de lucha contra las tentaciones. La humildad, según enseña una de las fuentes, ayuda a erradicar las pasiones pecaminosas y a atraer la gracia de Dios:"Los mandamientos evangélicos enseñan al monje la humildad, y la cruz lo perfecciona en humildad. La humildad erradica de alma y cuerpo todas las pasiones pecaminosas y atrae en ella la gracia de Dios." (fuente: enlace txt)De esta manera, el conjunto de medidas incluye la oración regular acompañada de inclinaciones terrenales, la preparación espiritual mediante cánticos y enseñanzas, la autocrítica constante y una estricta humildad, que en conjunto favorecen la resistencia frente a las tentaciones y el fortalecimiento de la victoria espiritual sobre uno mismo.Supporting citation(s):"Cuando te sientas tentado al pecado, haz junto con la oración varias inclinaciones terrenales, y la tentación pasará. Cuando tengas un momento adecuado, reflexiona sobre el descenso del Salvador a la tierra, sobre la misericordia de Dios hacia ti: recuerda cuántas veces has sido perdonado, rescatado de desgracias y tentaciones." (fuente: enlace txt)"Que la canción espiritual esté en tus labios, y que la enseñanza aligere la pesada carga de las tentaciones venideras. Debemos armarnos de antemano contra las tentaciones. Pues de esta manera seremos hábiles cuando estas nos encuentren." (fuente: enlace txt)"Qué recompensas celestiales se otorgan solo por las victorias espirituales (hazañas espirituales). Y, como se sabe, la victoria más difícil es la de vencerse a uno mismo, a los propios deseos. 'La lucha contra uno mismo es la más dura batalla. La victoria de todas las victorias es la victoria sobre uno mismo', dice F. Logau." (fuente: enlace txt)"En todas tus tentaciones, repréndete a ti mismo. Las almas débiles deben experimentar la visita del Señor y Su misericordia a través de las enfermedades corporales, las desgracias y las tentaciones externas." (fuente: enlace txt)"Los mandamientos evangélicos enseñan al monje la humildad, y la cruz lo perfecciona en humildad. La humildad erradica de alma y cuerpo todas las pasiones pecaminosas y atrae en ella la gracia de Dios." (fuente: enlace txt)