El rol simbólico del respeto en la comunicación ideológica

El respeto o la veneración hacia una figura, incluso si se asocia con la mentira, puede resultar justificado no en el reconocimiento literal de su veracidad, sino en su función simbólica y rol comunicativo. Es decir, si la figura se utiliza como un signo que refleja ciertos valores, ideas o una posición ideológica, entonces su respeto puede actuar como un medio para transmitir un significado subjetivo, a menudo ritual.

Como se explica en una de las fuentes, las figuras simbólicas, al perder su esencia primigenia, pueden transformarse en una función – instrumento de manipulaciones ideológicas, pero al mismo tiempo en atributos mediante los cuales la conciencia subjetiva moderna expresa sus posiciones comunicativas. En particular, la cita del archivo « enlace txt» dice:
"Perdiendo su rostro, estas figuras simbólicas se convierten en función y se transforman en un instrumento de manipulaciones ideológicas. Según esta lógica simbólica, aquel que siente respeto por la memoria del gobernante Juan o emite juicios críticos sobre algunas ideas del sacerdote Alexander Menya, corre el riesgo de ser automáticamente incluido en filas de antisemitas, y aquel que califique de impuro el accionar de Sergei Kovalev, quien recibió del Dudaev una orden, pasará a formar parte de los comunistas y enemigos de la libertad. De este modo, las figuras simbólicas comienzan a desempeñar el papel de papel tornasol en el sistema de pruebas sociales y se transforman en atributos de nuevos rituales. Y sin embargo, quizá precisamente por su carácter simbólico, la conciencia subjetivista moderna cumple sus funciones comunicativas."
(source: enlace txt)

Es importante señalar que en este contexto no se trata de una aprobación incondicional o de la aceptación literal de afirmaciones falsas, sino de que el respeto puede expresarse a través del significado simbólico de la figura. En otras palabras, si la veneración está orientada a reflejar un determinado mensaje cultural o ideológico, y no al reconocimiento directo de la veracidad del contenido fáctico, dicha actitud puede estar justificada dentro de una práctica comunicativa o ritual específica.

Por otro lado, cuando se trata de adorar a la “bestia” en lugar del Creador, como subraya otra fuente, el principal peligro reside en que el verdadero significado podría ser sustituido por la mentira. Así, el apóstol Pablo hace una observación importante:
"Abraham se inclinó ante los hetteos (Gén. 23, 12); ‘Hermanos... se inclinaron ante él (José. — Ed.) hasta la tierra’ (Gén. 42, 6), entre otros ejemplos.

¿En qué sentido hablamos de la adoración de íconos, de su veneración, y se puede calificar esto como idolatría?
Primero se debe definir qué es la idolatría, o paganismo. La definición más profunda de lo que es el paganismo la ofrece el apóstol Pablo: ‘Ellos reemplazaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la bestia en lugar del Creador’."
(source: enlace txt)

Este punto subraya que el respeto no debe transformarse en una imitación irreflexiva o en una veneración ciega basada únicamente en premisas falsas. De este modo, si la figura, asociada con la mentira, sigue sirviendo como símbolo mediante el cual se expresan ideales personales o colectivos, y si el respeto hacia ella no implica el reconocimiento de su falsedad, sino simplemente el uso de dicha figura como un signo ritual-comunicativo, entonces esa veneración puede estar justificada.

El rol simbólico del respeto en la comunicación ideológica

¿En qué sentido hablamos de la adoración de íconos, de su veneración, y se puede calificar esto como idolatría?

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