El Exilio: Sendero hacia la Redención Universal
La respuesta a esta cuestión implica que la expulsión del Paraíso en la narración bíblica se produce inicialmente con Adán (y Eva), sin embargo, sus consecuencias recaen sobre toda la humanidad como herederos de los primogenitos.Algunos comentarios teológicos enfatizan que el evento de la expulsión está relacionado con el pecado individual de Adán, quien, según las Escrituras, violó el mandato del Creador. Así, en una de las fuentes se dice: «Y dijo Dios: he aquí, Adán se ha convertido en uno de Nosotros, conociendo el bien y el mal; y ahora, por si acaso no extendiera su mano y tampoco tomara del árbol de la vida, ni comiera, y no viviera para siempre. Y Dios lo expulsó del jardín del Edén para que labrara la tierra de la cual ha sido tomado...» (fuente: enlace txt)Al mismo tiempo, en varios comentarios se enfatiza que es precisamente a través de la expulsión de Adán (como representante de la humanidad) que se manifiesta el cuidado divino por el hombre: el castigo sirve no tanto como un acto de ira, sino como una medida que permite al hombre crecer espiritualmente con el tiempo. Por ejemplo, un comentario utiliza la imagen de un padre amoroso, que al privar a su hijo de privilegios, le brinda la oportunidad de enmendarse y ganarse nuevamente su regreso: «...como un padre amoroso que al principio permite que su hijo viva en casa y disfrute de todos los bienes del padre; pero cuando ve que el hijo ha empeorado a causa de ese honor, lo priva de la mesa y se distancia de él, e incluso a menudo lo expulsa de la propia casa paterna, para que, a través del exilio, mejore...» (fuente: enlace txt)También se señala que la condición final de la humanidad – la nostalgia por el paraíso perdido – es consecuencia de la expulsión de Adán, gracias a la cual la pérdida de la bienaventuranza primigenia se convierte en una experiencia compartida por todas las personas: «Toda la existencia posterior de la humanidad estuvo llena de anhelo por el paraíso; fue la búsqueda de un camino por el cual se pudiera regresar a la bienaventuranza perdida...» (fuente: enlace txt)Así, aunque el hecho de la expulsión en las Escrituras afecta directamente a Adán (y, en cierta medida, a Eva), su significado y consecuencias se extienden a toda la naturaleza humana, determinando el estado general de caída y la necesidad de redención para todos sus descendientes.Supporting citation(s):«Y dijo Dios: he aquí, Adán se ha convertido en uno de Nosotros, conociendo el bien y el mal; y ahora, por si acaso no extendiera su mano y tampoco tomara del árbol de la vida, ni comiera, y no viviera para siempre. Y Dios lo expulsó del jardín del Edén para que labrara la tierra de la cual ha sido tomado...» (fuente: enlace txt)«...como un padre amoroso que al principio permite que su hijo viva en casa y disfrute de todos los bienes del padre; pero cuando ve que el hijo ha empeorado a causa de ese honor, lo priva de la mesa y se distancia de él, e incluso a menudo lo expulsa de la propia casa paterna, para que, a través del exilio, mejore...» (fuente: enlace txt)«Toda la existencia posterior de la humanidad estuvo llena de anhelo por el paraíso; fue la búsqueda de un camino por el cual se pudiera regresar a la bienaventuranza perdida...» (fuente: enlace txt)