Destino sin Caída: La Humanidad en Armonía Divina
Si Adán y Eva no hubieran probado el fruto, la historia de la humanidad probablemente habría tomado un rumbo completamente diferente. Sin el acto de desobediencia, la humanidad quizá habría conservado su estado original de unión con Dios, la gracia continua y, en cierto sentido, incluso la inmortalidad. En ese caso, las personas habrían evitado la ruptura fundamental que trajo consigo la pérdida del paraíso, el inicio del sufrimiento, las enfermedades y la muerte, así como la larga lucha contra las consiguientes consecuencias de la caída del hombre.Como se indica en una de las fuentes, la violación del mandamiento condujo a que «Engañados al creer en la inmortalidad, murieron y de una vez perdieron el paraíso, la gracia, la gloria, la inmortalidad y a Dios» (fuente: enlace txt). Si esta elección decisiva no se hubiera hecho, la pérdida de estos dones, que definen toda la historia de la existencia humana, podría haber sido evitada.Por lo tanto, se puede suponer que la humanidad, al evitar el pecado original, podría haber permanecido en un estado de coexistencia armoniosa con los principios supremos, sin experimentar aquellas duras pruebas que se convirtieron en la base de todas las dificultades posteriores. En otras palabras, el curso de la historia humana habría cambiado radicalmente: desde la ausencia de una lucha constante contra el pecado, el sufrimiento y la necesidad de redención, hasta la preservación de la gracia y la armonía originales.Citas de apoyo:«Engañados al creer en la inmortalidad, murieron y de una vez perdieron el paraíso, la gracia, la gloria, la inmortalidad y a Dios. Así te equivocas y caes en la misma desgracia, cristiano.» (fuente: enlace txt)