El límite del despertar: riesgos neurológicos en la práctica del yoga
De acuerdo con la información de una de las fuentes, el obstáculo final para el desarrollo ulterior de la consciencia de los yoguis reside en que las prácticas relacionadas con la retención de la respiración y la presión sobre venas y arterias en posturas antinaturales provocan alteraciones en el funcionamiento de la corteza cerebral. Esto se manifiesta en la acumulación de productos de oxidación y en el desarrollo de una anemia en la corteza, ocasionando que el órgano de la consciencia, encargado del análisis crítico y del control de las sensaciones recibidas, pierda sus funciones. En ese estado, el cerebro se vuelve incapaz de funcionar y se sumerge en una especie de sueño, haciendo imposible un desarrollo ulterior de la consciencia, incluso si el alma misma permanece viva.
Citación de apoyo:
«Si reflexionamos sobre los ejercicios de los yoguis, veremos que son capaces de producir tanto un embotamiento del cerebro como su anemia, especialmente con la retención de la respiración y la presión sobre venas y arterias en posturas antinaturales durante las prácticas. El cerebro se vuelve incapaz de trabajar y cae en un estado de sueño. En este caso, el organismo no resulta dañado, el alma sigue viva, pero al perder el soporte de ese órgano que sirve para criticar y controlar las percepciones, se vuelve incapaz de discernir si provienen del exterior o de áreas subconscientes.» (fuente: enlace txt)