La Parusía de Cristo: Manifestación, Juicio y Transformación
En el contexto cristiano, el concepto bajo el término “Parusía de Cristo” se entiende como la venida manifiesta y glorificada de Cristo, que va acompañada de una transformación del mundo y de la naturaleza humana, sirviendo además como juicio para los que dudan. Así, una de las fuentes explica:«El Ascenso presupone la Parusía. Cristo es el mismo, pero ya no existe la kenosis: es la Venida de Cristo en la Gloria, evidente para todos. Ya no se podrá dejar de conocerle. Por eso, la Parusía ya es un juicio para todos aquellos que dudan; pero esta visión presupone un cambio en la naturaleza humana. No será el mundo histórico el que vea la Parusía, sino que ésta coincidirá con su transformación. Los acontecimientos finales, los cataclismos, aún pertenecen a la historia.» (source: enlace txt)Otra fuente complementa esta comprensión, señalando que, dogmáticamente, el Ascenso se interpreta como la remoción corporal del Cristo encarnado del mundo, la cual se mantiene hasta su Parusía. Al mismo tiempo, Cristo permanece presente en el mundo espiritualmente, y su venida se realiza a través del descenso del Espíritu Santo, actuando éste como Consolador:«Dogmáticamente, el Ascenso significa la remoción corporal del Cristo encarnado del mundo y, en ese sentido, su partida, que continúa hasta su Parusía… Y esta promesa se cumple en Pentecostés, que es la Parusía no solo del Espíritu Santo, sino en Él y a través de Él y del propio Cristo, la Parusía de Cristo en el Espíritu Santo. Cristo, al abandonar el mundo corporalmente, permanece presente en él espiritualmente…» (source: enlace txt)Así, la Parusía de Cristo en el contexto cristiano significa no simplemente un retorno físico, sino un acontecimiento en el cual Cristo aparece en la Gloria ante todas las personas, lo que está ligado al juicio final y a la transformación de la naturaleza humana, así como a su constante presencia espiritual a través del Espíritu Santo.