La Esencia Interna: Más Allá del Cuerpo y la Mente
El enfoque que propone no identificar nuestra esencia con el cuerpo y la mente se basa en la idea de que el verdadero ser del ser humano no se reduce a sus características físicas o racionales. En este contexto, la esencia se entiende como el contenido objetivo que se manifiesta en la experiencia interior, la cual trasciende las cualidades temporales y cambiantes del cuerpo y la mente.Así, una de las fuentes señala: "Sería mucho más correcto designar con la palabra esencia no a todo lo existente, sino a aquello que en él posee una realidad objetiva y un sentido común. En efecto, el concepto de ser abarca todo lo que pertenece al ser dado, pero ni la personalidad ni la vida se denominan esencia e incluso se les opone. Por lo tanto, si no se identifica la idea de esencia con el ser, entonces la esencia es esa imagen del ser en la que se expresa todo su contenido como realidad objetiva. Nosotros dijimos que la personalidad es aquella que experimenta, percibe y actúa, mientras que la esencia es lo que es experimentado por la personalidad, percibido por ella y constituye el contenido y objeto de su acción interna; y el acto en el que la personalidad posee su esencia es la vida." (fuente: enlace txt)Esta postura subraya que la personalidad es el portador que experimenta y percibe los fenómenos tanto externos como internos, mientras que la esencia permanece como esa realidad profunda que se nos da objetivamente en la experiencia y la acción interior del ser humano. En otras palabras, nuestra verdadera esencia se manifiesta en la vida a través de una experiencia interna profunda, y no mediante atributos corporales o mentales, los cuales pueden cambiar y ser susceptibles a influencias externas.Otra fuente añade que nuestro conocimiento inmediato e intuitivo de nuestra propia personalidad nos permite captar la vida interior sin las distorsiones propias del pensamiento racional mecanicista: "Su expresión más evidente se dio en el materialismo mecanicista, según el cual todas las relaciones entre las cosas son exclusivamente externas.
¿Qué imagen del mundo nos ofrece, entonces, el conocimiento intuitivo?Para responder esta pregunta, Bergson se remite principalmente al ámbito de la vida interior, al autoconocimiento. Porque, al menos, de nuestra propia personalidad poseemos un conocimiento inmediato e intuitivo. Sin embargo, las habilidades mecanicistas del razonamiento están tan arraigadas en nosotros que distorsionan la imagen de la realidad psíquica." (fuente: enlace txt)Aquí se enfatiza que el auténtico reconocimiento de uno mismo es posible a través de una experiencia inmediata de la vida interior, la cual no se limita a meras reflexiones racionales o sensaciones corporales. Esto permite comprender que la esencia del ser humano reside en un nivel más profundo, percibido intuitivamente, donde se integra la totalidad del pasado, presente y futuro.Así, la aproximación a la autopercepción que no identifica la esencia con el cuerpo y la mente se fundamenta en la distinción entre los atributos externos y cambiantes de la personalidad y la esencia profunda y objetiva, que se expresa a través de la experiencia personal y la vida interior. Esta diferenciación permite a la persona reconocer mejor su verdadera naturaleza y actuar desde un conocimiento interior profundo, en lugar de limitarse solo a las manifestaciones externas de su existencia.Citas de apoyo: "Sería mucho más correcto designar con la palabra esencia no a todo lo existente, sino a aquello que en él posee una realidad objetiva y un sentido común. ... El acto en el que la personalidad posee su esencia es la vida." (fuente: enlace txt) "Su expresión más evidente se dio en el materialismo mecanicista, ... Sin embargo, las habilidades mecanicistas del razonamiento están tan arraigadas en nosotros que distorsionan la imagen de la realidad psíquica." (fuente: enlace txt)