El engaño de la oscuridad: estrategias para fortalecer la fe
Las fuerzas de la Oscuridad, según las fuentes, afectan al ser humano mediante engaños astutos y seducción. No actúan con violencia directa, sino que se disfrazan de algo atractivo e inofensivo. Por ejemplo, como se señala en uno de los textos, Satanás utiliza la capacidad de transformarse en un “ángel de luz” y manipula presentándose como seducción en forma de bienes mundanos y tentaciones carnales. Esto se hace para reemplazar el plan divino de la vida con una falsificación y distraer al hombre del verdadero camino espiritual. Como resultado, al centrarse en el mal visible – en “hechizos”, “mal de ojo” y otros fenómenos similares – la persona se aleja de Dios, lo que la hace aún más vulnerable a la influencia de las fuerzas oscuras.Por otra parte, las estrategias para contrarrestar su influencia se basan en una ofensiva activa, en lugar de una espera pasiva. El material expuesto subraya que la persona debe conocer la “estrategia” de Satanás – todos sus métodos y formas de actuar, para estar preparada para enfrentar el engaño cuando se manifieste. Al mismo tiempo, se destaca que la verdadera oposición consiste en acercarse a Dios mediante el profundo conocimiento de Su fuerza y la difusión de ese conocimiento entre los demás. Así, el armado espiritual activo – un constante avance impulsado por la fe y la acción – se convierte en la mejor defensa contra la influencia de las fuerzas oscuras. En otras palabras, acercarse al Señor y difundir sinceramente la verdad otorga al individuo una fuerza que “atraviesa a Satanás como un cuchillo”, reduciendo sus posibilidades de influir en nuestra vida.Supporting citation(s):"Esto, sin embargo, no significa que no deban tomar ninguna medida. Están llamados, en primer lugar, a entender – a comprender – que Satanás ya ha sido vencido. La muerte y resurrección de Jesucristo han preordenado el destino y la derrota final de Satanás. Este hecho es real para aquellos que creen en Cristo. En segundo lugar, deben conocer la “estrategia” de Satanás. Conocer todos sus métodos y, ante todo, sus formas de actuar. Y eso incluye su capacidad de transformarse en un ángel de luz. El modus operandi (lat. modo de actuar) de Satanás, además de la mentira directa, incluye un arte más sutil del engaño. Intenta seducir con bienes mundanos y tentaciones carnales. El deseo de Satanás es reemplazar el plan divino de la vida con su falsificación, tal como ya intentó hacer en el Jardín del Edén. En tercer lugar, además de una buena defensa que radica en conocer la fuerza de Cristo en nuestra vida y la estrategia de Satanás, debemos estar siempre a la ofensiva, sin importar lo que hagamos." (fuente: enlace txt)"Además, la cuestión aquí es también ascética.
¿A qué está fijada nuestra mirada, que experimentamos con mayor intensidad: el poder de nuestro enemigo o la fuerza de nuestro Señor?La fe en el “hechizo” y el miedo a este son precisamente una orientación de nuestros ojos hacia el supuesto mal. Pero si en nuestro campo visual no está Dios, eso significa que nosotros mismos estamos en un estado de alejamiento de Dios. Y, en consecuencia, mientras más interesa a la persona el “hechizo” y el “mal de ojo”, mientras más los tema, más efectivamente se aleja de Dios..." (fuente: enlace txt)"Si el mal es una fuerza maligna real que, con su furia, destruye nuestro ser, entonces a esa fuerza maléfica se le debe contraponer la fuerza del bien, para que esta última la equilibre, la reemplace y, finalmente, la supere." (fuente: enlace txt)Así, la influencia de las fuerzas oscuras se ejerce a través del engaño, el disfraz y la seducción, y la estrategia efectiva para contrarrestarla es una ofensiva espiritual activa: conocer la verdadera naturaleza de Dios, reconocer los métodos engañosos del adversario y difundir incansablemente la verdad, lo cual fortalece la fe personal y hace que el alma sea menos susceptible a las influencias oscuras.