Revelaciones Místicas y Transformadoras
Algunas evidencias describen experiencias en las que las personas sentían la presencia de Jesús a través de visiones profundas, casi de otro mundo, muy parecidas a un estado de sueño o semi-sueño. Por ejemplo, el apóstol Pablo narra un fenómeno en el que, en su camino, apareció una luz cegadora desde el cielo, que incluso por un breve momento lo dejó sin vista, y luego escuchó la voz de Jesús dirigiéndose a él. Como se dice:"El fenómeno principal de Cristo para Pablo en el camino a Damasco fue únicamente el resplandor de su luz procedente del cielo, que incluso lo cegó, y escuchar la voz de Jesús que le hablaba ('los hombres que iban con él se quedaron atónitos, oyendo la voz, pero sin ver luz') (IX, 7), aunque el propio apóstol Pablo menciona más tarde en su experiencia que Cristo 'se le apareció' después de todo, como a un expulsado (1 Cor. XV, 8)." (source: enlace txt)Otro relato que confirma una experiencia similar describe cómo Pablo, en un estado de extrema excitación emocional, no solo escuchaba la voz sino que también percibía el fenómeno casi fuera de la realidad, donde las palabras sonaban como una revelación profética:"Enloquecí, y escuché una voz que me hablaba en hebreo. Dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. He venido a ti por ello." (source: enlace txt)Estas descripciones indican que las experiencias no se acompañan únicamente de sensaciones visuales o auditivas, sino también de una profunda transformación interna de la percepción, en la cual se desdibujan los límites habituales entre la visión y el sueño. Asimismo, es notable que tales momentos se describen a menudo como dotados de un enorme poder y significado, capaces de cambiar la cosmovisión de la persona, similar a lo que se observa en el caso de la Transfiguración de Jesús, donde los presentes presenciaron un repentino cambio en la apariencia externa y escucharon una voz proveniente del cielo:"Cuando se despedían de Él, Pedro, sin saber lo que decía, le dijo a Jesús: '¡Maestro, qué bien nos va aquí! Levantemos tres tiendas: una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías'. Aún hablaba esto, cuando apareció una nube y los cubrió; se asustaron mucho al quedar completamente inmersos en ella. Y desde la nube se oyó una voz: 'Este es mi Hijo, mi Elegido; a Él escuchad'. Y cuando la voz cesó, se comprobó que Jesús estaba solo." (source: enlace txt)Así, las personas que afirman haber soñado o visto a Jesús describen esta experiencia como un fenómeno que las sumerge en un estado de conciencia extrema y de plenitud emocional, donde se manifiestan tanto una luz cegadora como una voz audible. Estos testimonios subrayan que estas vivencias no eran meros sueños vívidos, sino profundas revelaciones espirituales que dejan una huella emocional e interna duradera.Supporting citation(s):"El fenómeno principal de Cristo para Pablo en el camino a Damasco fue únicamente el resplandor de su luz procedente del cielo, que incluso lo cegó, y escuchar la voz de Jesús que le hablaba ('los hombres que iban con él se quedaron atónitos, oyendo la voz, pero sin ver luz') (IX, 7), aunque el propio apóstol Pablo menciona más tarde en su experiencia que Cristo 'se le apareció' después de todo, como a un expulsado (1 Cor. XV, 8)." (source: enlace txt)"Enloquecí, y escuché una voz que me hablaba en hebreo. Dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. He venido a ti por ello." (source: enlace txt)"Cuando se despedían de Él, Pedro, sin saber lo que decía, le dijo a Jesús: '¡Maestro, qué bien nos va aquí! Levantemos tres tiendas: una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías'. Aún hablaba esto, cuando apareció una nube y los cubrió; se asustaron mucho al quedar completamente inmersos en ella. Y desde la nube se oyó una voz: 'Este es mi Hijo, mi Elegido; a Él escuchad'. Y cuando la voz cesó, se comprobó que Jesús estaba solo." (source: enlace txt)