La inversión de la carga probatoria: argumentos en el debate

Smirnov presenta varios argumentos que se pueden considerar convincentes. En primer lugar, indica que su principal oponente (N. N. Strakhov) no reproduce y, de hecho, ni siquiera menciona las principales objeciones que él planteó respecto a la teoría de los tipos cultural-históricos. Según él, si el crítico no aborda los puntos más importantes de su artículo —es decir, aquellas secciones donde se contienen argumentos esenciales (detalladamente indicados por él según las páginas de la edición)—, ello por sí solo socava la fuerza de la crítica del oponente. Afirma que son precisamente estas objeciones sin resolver y no debatidas las que sirven de fundamento para respaldar su posición.

En segundo lugar, Smirnov destaca que el crítico insiste en que la existencia de dichas objeciones debe ser comprobada adicionalmente por él. Sin embargo, Smirnov declara con seguridad que es el oponente quien debe demostrar la importancia de aquellos argumentos que él ha dejado sin refutar, y no él el que esté obligado a motivar adicionalmente su referencia a páginas concretas. De este modo, el argumento sobre el desplazamiento de la carga de la prueba hacia el crítico se presenta como lógicamente justificado y convincente.

En resumen, los argumentos de Smirnov son: en primer lugar, la prueba de la falta de atención e imparcialidad del oponente hacia sus principales objeciones, comprobada mediante referencias a páginas específicas de su obra; en segundo lugar, la fundamentación lógica de que es el crítico quien debe demostrar la relevancia de las objeciones refutadas. Estas bases presentan su punto de vista como argumentado y digno de aceptación.

Citas de respaldo:
"El respetable crítico afirma que ha refutado todas mis objeciones contra la teoría de los tipos cultural-históricos y que todas sus pruebas en defensa de dicha teoría siguen siendo completamente válidas. Y yo, por mi parte, sigo firmemente convencido de que N. N. Strakhov no pudo refutarme de ninguna manera por la simple razón de que ni siquiera menciona mis principales objeciones. Obviamente, solo 'lectores atentos e imparciales' pueden resolver tal contradicción, y a mí solo me queda facilitarles el trabajo señalándoles aquellos pasajes del artículo 'Rusia y Europa' donde se encuentran las objeciones más esenciales, las cuales no fueron abordadas por mi respetable oponente, es decir, en las págs. 738, 742–747 y 753 ('El Heraldo de Europa', abril de 1888). En otra edición ('La cuestión nacional en Rusia', 2ª ed.) a esas páginas corresponden: 162–164, 169–177, 186 y 187.
Luego, sería completamente innecesario volver sobre lo que N. N. Strakhov denomina sus 'pruebas'. Lamento sinceramente que nuestra disputa haya adquirido en parte el carácter de un 'enfrentamiento personal', y retiro gustosamente toda la dureza de mi respuesta anterior. Pero no veo razones para cambiar sustancialmente mi opinión sobre la argumentación del respetable crítico en este asunto." (fuente: enlace txt, pág. 639)

"Ni la existencia real de dichas páginas, ni que en ellas se encuentren objeciones contra la teoría de Danilevsky, ni finalmente que estas objeciones sean ignoradas en ambos artículos del Sr. Strakhov, son, por supuesto, negados por él. Pero, según su opinión, yo debía haber demostrado que dichas objeciones son relevantes, y de lo contrario, mi referencia a las páginas carecería de fundamento. Debo admitir que es la primera vez que oigo que un crítico, habiendo presentado conocidas objeciones a las cuales su oponente no encontró respuesta alguna, esté obligado a realizar además una evaluación motivada particular de dichas objeciones, demostrando así que son relevantes. Parecería, en cambio, que es asunto del oponente demostrar que son 'relevantes'.
Y además, ¿por qué es, en verdad, N. N.

Strakhov, que ha escrito tanto sobre mí, ha regresado tres veces al debate y no se ha atrevido a ponerle fin incluso tras la 'última' respuesta, por qué evita tan meticulosamente referirse a esas 10 páginas indicadas?
Supongamos que, sin fundamento, pienso que en ellas se encuentran las objeciones más importantes." (fuente: enlace txt, pág. 537)

La inversión de la carga probatoria: argumentos en el debate

Strakhov, que ha escrito tanto sobre mí, ha regresado tres veces al debate y no se ha atrevido a ponerle fin incluso tras la 'última' respuesta, por qué evita tan meticulosamente referirse a esas 10 páginas indicadas?

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