El Temor Espiritual ante la Influencia del Diablo
El mencionar al Diablo puede provocar temor entre los creyentes por varias razones. En primer lugar, despierta en su conciencia la imagen del mal absoluto, capaz de subyugar al hombre e incitarlo a cometer delitos contra la Iglesia. Como se señala en una de las fuentes, el diablo se presenta como una fuerza que «cada vez más y más somete a los apóstatas y pecadores, empujándolos hacia todo tipo de inmundicias y crímenes. Los dirige contra la Iglesia...». Esta descripción resalta la idea de que la influencia del diablo reestructura la vida del hombre, llevándolo a caer en las formas más bajas de comportamiento, lo cual provoca en los creyentes inquietud por su seguridad espiritual (fuente: enlace txt).En segundo lugar, la mención de esta fuerza siniestra se asocia con la sensación de que la propia naturaleza de la caída refuerza el poder del mal. Esto lleva a que muchos creyentes sientan un profundo temor por su salvación, temiendo que sus antiguos protectores se conviertan en acusadores si pecan. Esto se menciona en el siguiente fragmento: «Pero la propia naturaleza de la caída y el abandono de la gente evidentemente le otorga poder. ... Y por eso muchos de los creyentes se presentaron al confesionario después de haber sido acusados por los demonios: tienen mucho miedo de que sus antiguos protectores se hayan convertido en sus acusadores, y no en ayudantes.» Tal comprensión convierte la mención del Diablo en una señal de la continua necesidad de autocontrol espiritual y de acudir constantemente a la ayuda de Dios, para no perder la pureza del alma (fuente: enlace txt).Así, el miedo que surge al mencionar al Diablo está relacionado no solo con la representación del mal externo, capaz de actuar a través de las personas, sino también con la sensación interna de vulnerabilidad frente a ese mal. Este temor motiva a los creyentes a una lucha espiritual constante, a la autocrítica y a la búsqueda de la salvación, para no sucumbir a las tentaciones y al mal simbolizado en la figura del diablo.Citas de apoyo:«El diablo cada vez más y más somete a los apóstatas y pecadores, impulsándolos hacia todo tipo de inmundicias y crímenes. Los dirige contra la Iglesia y, a través de ellos, comete actos violentos y genera guerras en el mundo. La tarea principal del autor del Apocalipsis es mostrar cómo actúan las fuerzas malignas, quién las organiza y dirige en la lucha contra la Iglesia; instruir y fortalecer a los creyentes en su fidelidad a Cristo; demostrar la total derrota del diablo y de sus secuaces y el comienzo de la dicha celestial.» (fuente: enlace txt)«Pero la propia naturaleza de la caída y la apostasía de la gente evidentemente le otorga poder. Dios mismo da testimonio a través de las obras de nuestra salvación, el mayor compromiso que el propio Salvador hizo con la ley. Y por eso muchos de los creyentes se presentaron al confesionario después de haber sido acusados por los demonios: tienen mucho miedo de que sus antiguos protectores se hayan convertido en sus acusadores, y no en ayudantes.» (fuente: enlace txt)