Descubriendo al Dios Único y el Camino a la Salvación
El conocimiento del único Dios verdadero y Su Guía para la salvación implica una profunda conciencia de que existe un Soberano todopoderoso, Creador y Sustentador de todo lo visible e invisible, así como el reconocimiento de que la salvación es posible a través del conocimiento y la fe en Su enviado, el Salvador del mundo, el Hijo de Dios. Esto no es simplemente una comprensión intelectual, sino una convicción integral y espiritual que impregna todo el modo de vida del ser humano.En uno de los textos se dice: "Te he conocido, único, verdadero, eterno Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas pero una única esencia, una naturaleza absolutamente simple e indivisible; el Padre sin principio, el Hijo engendrado del Padre y el Espíritu Santo que procede del Padre, siempre sin principio y eternamente el Dios Trias, el único, el verdadero y todopoderoso Dios..." (fuente: enlace txt)Es precisamente a través de este conocimiento que el hombre se da cuenta de que de Dios emanan todos los dones de la vida, la fortaleza, los medios para continuar existiendo y las bendiciones, así como la salvación. Como se explica en otro pasaje: "El Salvador dice: Esta es la vida eterna, para que conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, enviado por Ti (Jn 17, 3). Pero mediante un mero razonamiento y experiencia, sin la ayuda de la revelación divina, no se pueden adquirir conocimientos verdaderos acerca de Dios y de las cosas celestiales..." (fuente: enlace txt)En lo que respecta al Guía de la salvación, se entiende que es el Mesías – el Hijo de Dios, Ungénito, a través del cual se garantiza la verdadera salvación. Así, por ejemplo, en una de las fuentes se subraya: "El único Mesías, Salvador del mundo: el Hijo de Dios, Ungénito, quien fue engendrado por el Padre antes de todos los siglos. Este es Su sello celestial y garantía de la veracidad de Su mesianismo." (fuente: enlace txt)Si el hombre no conoce al Dios verdadero y a Su Guía para la salvación, es necesario emprender varios pasos secuenciales para adquirir ese conocimiento. En primer lugar, se debe recurrir a la revelación para obtener una doctrina correcta y confirmada. Esto significa estudiar y aceptar la verdadera doctrina, que se conserva en la Iglesia como depositaria de la sagrada verdad, brindando la posibilidad de formar una concepción correcta acerca de Dios, del bien y del mal, y, por consiguiente, de la salvación. Se dice lo siguiente: "La mentira es la fuente y causa de la muerte eterna; por el contrario, la verdad es la fuente y causa de la salvación, según la definición del propio Señor. La sagrada verdad es custodiada en su seno por la Iglesia Santa. Si pertenecemos a ella y le obedecemos, podemos tener una concepción correcta sobre Dios, sobre el hombre, sobre el bien, sobre el mal y, en consecuencia, sobre la salvación." (fuente: enlace txt)De esta manera, para adquirir el conocimiento verdadero es necesario aceptar la doctrina acerca de Dios, estudiar las revelaciones y guiarse por las enseñanzas transmitidas a través de los textos sagrados y la Iglesia, y asimismo, mediante la asimilación de la gracia del Salvador, emprender el camino del renacimiento y la santificación.