El Misterio Divino del Átomo

Según los materiales presentados, la similitud entre el átomo y los fenómenos cuánticos con características divinas se manifiesta en una serie de aspectos que conectan el microcosmos con cualidades superiores, casi místicas. En primer lugar, en el antiguo atomismo los átomos eran considerados no solo como las unidades más diminutas de construcción, sino también como portadores de un cierto principio "divino". Así, una fuente señala:
"Se descubre que a los átomos y a las cosas que surgen del ensamblaje de átomos se les atribuía una fuerza demoníaca y una divinidad directa (68 A 74, 77, 78); provocaban en el ser humano sensaciones visuales, se manifestaban en sueños y determinaban sueños premonitorios, etc. Los atomistas también llamaban dioses a los átomos." (fuente: enlace txt)

En segundo lugar, el descubrimiento científico de la estructura del átomo fue percibido como el hallazgo de la perfección en la creación. Este descubrimiento, interpretado por muchos como la revelación de un orden superior reflejado en la estructura precisa y elegante de la materia, conduce a la idea de un Próspero Creador. Por ejemplo, uno de los textos afirma:
"Así, el descubrimiento por la ciencia de la estructura del átomo se transforma en el hallazgo de la perfección en la creación del mundo por el Próspero Creador, y, en esencia, cambia por completo la concepción de la materia. … Ahora resulta claro por qué, al iniciar la formación de la materia, Dios creó la luz." (fuente: enlace txt)

Además, se observa la idea de la integridad y unidad del cosmos, donde "las estrellas y los átomos son lo mismo". Esta visión del mundo presupone que una fuerza invisible e inmaterial, la que pone en movimiento a los átomos, impregna también todo el universo, uniendo lo infinitamente grande con lo infinitamente pequeño. En uno de los textos se dice:
"En la naturaleza no existen la astronomía, la física, la química ni la mecánica; todo ello es solo una forma humana de conocimiento. El universo se presenta como un todo único e indivisible. Lo infinitamente grande es lo mismo que lo infinitamente pequeño. … Las estrellas y los átomos son lo mismo. La unidad del universo radica en esa fuerza invisible, inerte e inmaterial que pone en movimiento a los átomos." (fuente: enlace txt)

Por último, la imagen moderna del mundo en que la materia se reduce a energías y procesos dinámicos subraya la semejanza fundamental entre la estructura del ser natural y el principio espiritual, lo que a su vez puede evocar asociaciones con cualidades superiores, casi divinas. En una de las fuentes se observa:
"La ciencia física moderna, al reducir la materia a portadores inmateriales de energía, dinamismo y capacidad de acción, ha dado confirmación a esa conciencia inmediata de afinidad entre las fuerzas elementales de la naturaleza y las fuerzas elementales del espíritu humano. Cabe destacar que la física moderna ha logrado discernir una profunda analogía entre la estructura misma del ser natural y el ser espiritual." (fuente: enlace txt)

Así, la similitud entre el átomo y los fenómenos cuánticos con características divinas se explica tanto por un legado histórico, en el que a los átomos se les atribuían rasgos divinos, como por la visión científica moderna, que al reducir la materia a energías, demuestra una estructura sutil y perfectamente ordenada del universo. Esta estructura, sin duda, evoca asociaciones con un plan superior y una fuerza creativa, lo que podemos interpretar como una proyección del principio divino en la esencia misma del ser.

El Misterio Divino del Átomo

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