La Voz Divina en las Profecías

Las profecías bíblicas, según los materiales presentados, no son fruto de la imaginación o interpretación humana, sino que constituyen una Revelación Divina recibida por las personas elegidas por Dios. Estos mensajeros, desde Adán, Noé, Moisés y otros justos, fueron especialmente designados por el Señor para aceptar y transmitir Su Palabra. Así, aunque el texto de las profecías bíblicas fue escrito por hombres, su contenido procede de Dios y no de los pensamientos o especulaciones humanas.

El verdadero propósito de estas profecías es despertar en la persona una comprensión acerca de Dios, dirigirla por el camino de la salvación y fortalecer su fe. Como se subraya en las fuentes, la Revelación Divina se otorga para que los hombres obtengan un conocimiento sobrenatural acerca de Dios, el cual es necesario para alcanzar la salvación y establecer una relación justa con Él.

Citas de apoyo:
"Ya que no todas las personas pueden recibir la revelación directamente del mismo Dios, debido a su impureza pecaminosa y a la debilidad del espíritu y del cuerpo, el Señor escoge a personas especiales y justas que pueden recibir esta revelación. Los primeros mensajeros de la revelación divina fueron: Adán, Noé, Moisés y otros profetas y justos. Todos ellos recibieron de Dios y predicaron los comienzos de la revelación divina. En su plenitud y perfección, la revelación divina llegó a la tierra a través del Hijo de Dios encarnado, nuestro Señor Jesucristo, y se difundió por toda la tierra a través de Sus apóstoles y discípulos." (fuente: enlace txt)

"Cuando hablamos de la Revelación, nos referimos a la Palabra de Dios que se nos ha escuchado. Algunos la oyeron directamente, sin intermediarios; fueron grandes devotos y profetas... Pero incluso en su transmisión fue la Voz del Señor, la Voz del Espíritu Santo, que fue escuchada, y no había en ella la débil voz humana, la voz de la carne y de la sangre. En esto reside el milagro y el misterio de la Biblia: fue la Palabra de Dios, la Palabra del Espíritu,..." (fuente: enlace txt)

"La Revelación Divina tiene como objetivo final la salvación del ser humano, por lo que Dios nos revela conocimiento acerca de Sí mismo solo en la medida en que esto sea necesario para nuestra salvación. El conocimiento natural de Dios, del que a menudo se habla, es solo una forma inicial e imperfecta de conocer a Dios. Por lo tanto, la Revelación Divina proporciona al hombre un conocimiento sobrenatural acerca de Dios." (fuente: enlace txt)

Así, las profecías bíblicas proceden de Dios a través de los profetas que Él eligió, y su verdadero propósito es transmitir la Palabra de Dios al hombre, proporcionar el conocimiento sobrenatural necesario para la salvación y guiarlo hacia una fe verdadera.

La Voz Divina en las Profecías

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