El precio del control: Impacto dual en productividad y retención

La actitud de los empleados hacia la dirección influye significativamente tanto en la productividad laboral como en la retención de talentos clave. En particular, cuando la dirección evalúa a los trabajadores basándose únicamente en indicadores estadísticos, se obtiene un panorama ambiguo. Por un lado, aquellos empleados cuyos indicadores mejoran pueden permitirse ciertas transgresiones sin consecuencias severas, lo que demuestra flexibilidad hacia los trabajadores verdaderamente efectivos. Como señala una de las fuentes analizadas: “si un empleado garantiza un alto volumen de producción y obtienen excelentes estadísticas, definitivamente la sección de ética no le interesa… Al empleado se le puede permitir ‘matar en casa’, siempre que sus estadísticas estén en alza” (source: enlace txt, page: 198). Esto puede contribuir a la retención de especialistas clave, ya que los trabajadores exitosos perciben una especie de “lealtad” del sistema que avala su forma de trabajar.

Sin embargo, este sistema también genera serios problemas. Los empleados con indicadores medios o bajos están sujetos a un control mucho más estricto y a castigos por cada error. Tal como se menciona: “En lo que respecta a los empleados con estadísticas medias… se aplican, por supuesto, solo medidas éticas ordinarias, y si se acumulan demasiados comportamientos incorrectos, se inician audiencias o juicios. Un chico con bajas estadísticas enfrentará un juicio, incluso si solo estornuda” (source: enlace txt, page: 198). Esta distribución desigual de la atención por parte de la dirección puede derivar en un ambiente laboral tóxico: una intensa presión psicológica, el control constante y el riesgo de castigos injustos contribuyen a la disminución del ánimo y de la productividad.

Además, cuando un líder abusa de su poder, aprovechando la posibilidad de “perseguir a los empleados indeseados”, surge una situación en la que las personas se sienten protegidas únicamente gracias a sus altos indicadores. Esto crea una atmósfera de miedo y estrés constante, afectando tanto la salud mental como la capacidad laboral del personal: “…en condiciones psicológicamente difíciles, la productividad laboral disminuye de manera inevitable… los empleados, en lugar de recibir ayuda, solo obtendrán castigo, incluso por el mero hecho de presentar una queja” (source: enlace txt, page: 201). El alto nivel de estrés, provocado por la presión continua y la posibilidad de represalias infundadas, puede llevar a que incluso los especialistas clave, forzados a trabajar en tales condiciones, comiencen eventualmente a buscar otros empleos donde se valore su contribución y se garantice un trato más justo.

En consecuencia, la actitud directiva basada en evaluaciones estrictas mediante indicadores estadísticos y en la aplicación desigual de medidas de control produce un efecto dual: puede favorecer la retención de empleados altamente productivos, siempre que sus indicadores se mantengan en ascenso, pero al mismo tiempo genera presión psicológica y un clima tóxico, lo que impacta negativamente en la productividad general y aumenta el riesgo de perder a aquellos especialistas que no están dispuestos a aceptar tal sistema.

Citas de apoyo:
“En consecuencia, si un empleado garantiza un alto volumen de producción y obtiene excelentes estadísticas, definitivamente no le interesa la sección de ética. Pero si un empleado no produce, lo que se refleja en sus malas estadísticas, la más mínima infracción capta la atención de la sección de ética. En pocas palabras, al empleado se le puede permitir ‘matar en casa’ siempre que sus estadísticas mejoren, pero si estas descienden, le ‘cortarán la cabeza’ por cualquier estornudo. La actitud hacia aquellos que no lo son es diametralmente opuesta: ‘En lo que respecta a los empleados con estadísticas medias, se aplican, por supuesto, medidas éticas ordinarias, y si se acumulan demasiadas conductas erróneas, se inician audiencias o juicios. Un chico con bajas estadísticas enfrentará un juicio, incluso si solo estornuda’.” (source: enlace txt, page: 198)

“Un líder tan irresponsable también tiene la capacidad ilimitada de perseguir a los empleados indeseados. En condiciones psicológicamente difíciles, la productividad de cualquier persona disminuye de manera inevitable, y esos trabajadores difícilmente podrán protegerse: formalmente se les considera personas con estadísticas en declive, y por ello, en lugar de recibir ayuda, solo obtendrán castigo, incluso por el mero hecho de presentar una queja.” (source: enlace txt, page: 201)

“Como resultado, se genera una presión psicológica que crea una situación de estrés constante para los empleados, lo que disminuye la productividad laboral...” (source: enlace txt, page: 129)

El precio del control: Impacto dual en productividad y retención

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