Barreras emocionales en la comunicación
Hombres y mujeres a menudo evitan discutir cuestiones emocionales importantes por dos razones principales. En primer lugar, muchos prefieren operar con conocimientos y datos objetivos en lugar de sentimientos personales. Como se señala en una de las fuentes, "Ante todo, es importante entender que existe una diferencia entre los tipos cognitivos (es decir, las formas intelectuales y racionales) de comunicación… Estas personas se sienten sumamente incómodas cuando la interacción con otros implica la manifestación de emociones; amor, miedo, ansiedad – ni siquiera desean hablar de ello" (fuente: enlace txt). Este enfoque sugiere que las discusiones sobre emociones pueden percibirse como algo superfluo o incluso como una amenaza al modo habitual de comunicación.En segundo lugar, la capacidad de hablar abiertamente sobre las propias experiencias requiere cierta vulnerabilidad y disposición a compartir estados internos. Las normas sociales y familiares no siempre facilitan esto. En concreto, otra fuente subraya: "La conversación requiere no solo la habilidad de escuchar, sino también la capacidad de abrirse al otro. Hablar de los propios sentimientos no es fácil para todos. En muchas familias, esto no es fomentado e incluso se reprueba" (fuente: enlace txt). Así, el temor a ser malinterpretado o juzgado lleva a muchos a ocultar sus emociones, lo cual repercute en la calidad de la comunicación dentro de las relaciones.En resumen, los modelos de comunicación arraigados—donde se valora el pensamiento racional por encima de la apertura emocional—junto con los tabúes culturales y familiares, contribuyen a que hombres y mujeres a menudo eviten discutir temas emocionales importantes.