Nuevas Perspectivas de la Madurez Matrimonial en Rusia
Según observaciones actuales en Rusia, los matrimonios tempranos—especialmente cuando los hombres contraen matrimonio antes de los 25 años—se han vuelto cada vez menos comunes, lo que influye en la estabilidad social y en la calidad de las relaciones familiares. Así, la jefa de la Oficina del Registro Civil de Gagarin en Moscú, Alexandra Ulyanova, señala que «si antes había muchísimos matrimonios por decisión del comité ejecutivo y por orden de las prefecturas antes de los 18 años, ahora esa cifra se ha reducido al mínimo, y la edad en el momento del matrimonio ha aumentado: 26, 27, 28 años —esto ya es una situación normal» (fuente: enlace txt). De esto se desprende que la práctica actual se inclina hacia contraer matrimonio a una edad más avanzada.Además de la tendencia estadística, en el imaginario social se consolida la idea de que un hombre «sólo madura hasta los veinticinco años —bueno, el hombre moderno, si madura a los treinta y cinco años, es algo positivo, pero si a los treinta sigue siendo un niño pequeño que no entiende nada, a quien no se le puede confiar nada» (fuente: enlace txt). Esta afirmación refuerza el concepto de que casarse antes de alcanzar una madurez plena puede afectar negativamente la capacidad del hombre para asumir responsabilidades familiares y sociales.En consecuencia, se puede concluir que, en la Rusia contemporánea, los hombres que contraen matrimonio antes de los 25 años son ahora menos frecuentes que en el pasado, y esta práctica se percibe como potencialmente perjudicial para la calidad de las relaciones familiares y, en un sentido más amplio, para los cimientos sociales.