La Travesía hacia la Eternidad
Se puede fundamentar la idea filosófica del derecho humano a la vida después de la muerte a partir de la concepción de la muerte no como un fin absoluto, sino como una etapa transitoria necesaria que abre el camino a la vida eterna. El argumento principal consiste en que la finitud de la existencia terrenal condiciona la transición hacia la inmortalidad, lo cual, a su vez, subraya la dignidad de la esencia humana y demanda el reconocimiento del derecho a una vida en una forma distinta, eterna.En primer lugar, algunos pensadores sostienen que la muerte da sentido a la vida, al limitarla y, de esta manera, orientar nuestra existencia hacia un principio eterno. Así, una de las fuentes señala: "Y dado que la posibilidad de transición radica únicamente en la muerte, es precisamente ella la que da sentido a la vida, puesto que solo limita ésta, y por ende, detiene la inmortal existencia interminable. De este modo, la conexión entre la vida eterna y el derecho a ella se deduce de la necesidad de la muerte." (fuente: enlace txt, página: 42) Esta reflexión enfatiza que, a través de la inevitabilidad de la muerte, se deriva el derecho al inicio de un nuevo estado inmortal.En segundo lugar, desde la perspectiva del estoicismo y la tradición religioso-filosófica, existe la idea de la inmortalidad del alma, que contrapone la efímera naturaleza del cuerpo físico a la eternidad del pensamiento y del espíritu. Se expresa de la siguiente manera: "Por cierto, el estoicismo tenía razón al alentar al ser humano a elevarse por encima de ella. El hombre es mortal, la humanidad es inmortal; ... La inmortalidad del alma humana, afirmada por la revelación, constituye también un requisito del sentido común. Esto se evidencia en las pruebas de la inmortalidad del alma existentes en la teología y la filosofía." (fuente: enlace txt, página: 615) Este punto de vista indica que, pese a la finitud de nuestro ser físico, existe un inquebrantable anhelo del alma hacia la eternidad, lo cual puede considerarse un derecho fundamental.Además, la idea de que la muerte abre la posibilidad de que la persona entre en una nueva etapa del ser se presenta en la siguiente afirmación: "Así que la muerte no revela nuestra existencia efímera; revela nuestra infinitud, nuestra eternidad. La muerte no es un fin; es el inicio de una verdadera vida, que nos espera más allá del sepulcro." (fuente: enlace txt, página: 54) Este pensamiento resalta que el tránsito a través de la muerte da comienzo a una existencia plena y eterna, lo cual filosóficamente justifica el derecho de cada uno a tal vida.Finalmente, un argumento importante es la invocación de un principio divino, en el cual el anhelo de la inmortalidad se considera una manifestación de las leyes superiores del ser. Como se señala: "Porque la ley de la carne se opone a la ley de la mente, como nos reveló el apóstol Pablo. ...
¿Qué tipo de Dios, si no es aquel que satisface el anhelo hacia la inmortalidad?" (fuente: enlace txt, página: 304) Aquí se afirma que el impulso hacia la inmortalidad posee fundamentos filosóficos e incluso divinos, lo cual refuerza la idea del derecho humano a la vida después de la muerte.De esta manera, desde un punto de vista filosófico, el derecho humano a la vida después de la muerte puede fundamentarse como el resultado de la necesidad de transitar de la finitud a la infinitud, donde la muerte actúa no como una destrucción, sino como el comienzo de una nueva forma eterna de existencia, que responde a las profundas necesidades espirituales y éticas del ser humano.Referencias de citas:"Y dado que la posibilidad de transición radica únicamente en la muerte, es precisamente ella la que da sentido a la vida, puesto que solo limita ésta, y por ende, detiene la inmortal existencia interminable. De este modo, la conexión entre la vida eterna y el derecho a ella se deduce de la necesidad de la muerte." (fuente: enlace txt, página: 42)"Por cierto, el estoicismo tenía razón al alentar al ser humano a elevarse por encima de ella. El hombre es mortal, la humanidad es inmortal; ... La inmortalidad del alma humana, afirmada por la revelación, constituye también un requisito del sentido común. Esto se evidencia en las pruebas de la inmortalidad del alma existentes en la teología y la filosofía." (fuente: enlace txt, página: 615)"Así que la muerte no revela nuestra existencia efímera; revela nuestra infinitud, nuestra eternidad. La muerte no es un fin; es el inicio de una verdadera vida, que nos espera más allá del sepulcro." (fuente: enlace txt, página: 54)"Porque la ley de la carne se opone a la ley de la mente, como nos reveló el apóstol Pablo. ...
¿Qué tipo de Dios, si no es aquel que satisface el anhelo hacia la inmortalidad?" (fuente: enlace txt, página: 304)