El Poder de la Pausa
La tranquilidad y la capacidad de detenerse crean las condiciones para que los pensamientos puedan asentarse y la mente encuentre claridad, ya que en esos momentos desaparecen las demandas externas y el ruido, lo que permite sentir el estado auténtico del ser. Al detenerse por un instante, se puede percibir que el mundo que nos rodea puede esperar, y esa pausa permite centrarse en lo que realmente importa. Por ejemplo, en uno de los fragmentos se dice:"
¿Qué se puede hacer para ello?Aquí está lo primero en lo que se puede practicar, cuando no tienes absolutamente nada que hacer… Te sientas y dices: 'Estoy sentado, no estoy haciendo nada, no voy a hacer nada durante cinco minutos'… date cuenta: 'Estoy aquí, en la presencia de Dios, en mi propia presencia…'"(source: enlace txt)Este fragmento enfatiza que detenerse y estar completamente presente en el momento favorece la recolección de pensamientos y permite alcanzar estabilidad y serenidad. Otro fragmento resalta que, incluso en momentos de actividad, se puede conscientemente decir: "Me detengo", tras lo cual "se descubre que el mundo no se ha descarrilado…" – lo que ayuda a salir del flujo habitual de tareas y a concentrarse en la calma interior y la claridad mental:"Después de haber aprendido esa estabilidad, esa serenidad, tendrás que aprender a detener el tiempo… Si en algún momento dices: 'Me detengo', descubrirás varias cosas. En primer lugar, verás que el mundo no se ha salido de los rieles…"(source: enlace txt)De este modo, la tranquilidad y la capacidad para detenerse brindan la oportunidad de enfocar la atención, deshacerse de inquietudes internas y estímulos externos, lo que finalmente conduce a la claridad de los pensamientos y a la paz interior. Este estado permite a la persona no solo comprenderse mejor a sí misma, sino también enfrentar los desafíos externos de manera más consciente, sin prisas ni estrés.Supporting citation(s):"
¿Qué se puede hacer para ello?Aquí está lo primero en lo que se puede practicar, cuando no tienes absolutamente nada que hacer… Te sientas y dices: 'Estoy sentado, no estoy haciendo nada, no voy a hacer nada durante cinco minutos'… date cuenta: 'Estoy aquí, en la presencia de Dios, en mi propia presencia…'" (source: enlace txt)"Después de haber aprendido esa estabilidad, esa serenidad, tendrás que aprender a detener el tiempo… Si en algún momento dices: 'Me detengo', descubrirás varias cosas. En primer lugar, verás que el mundo no se ha salido de los rieles…" (source: enlace txt)