Horizontes Alienígenas: Inteligencia, Control y Curiosidad Destructiva
El mundo de las civilizaciones extraterrestres es multifacético y cautiva la imaginación. Las ideas modernas nos revelan el retrato de seres inteligentes que pueden existir con una estructura organizacional radicalmente distinta a la humana. El hecho de que la inteligencia pueda manifestarse no solo en forma humana, sino en formas completamente diferentes, nos invita a reflexionar sobre la diversidad de la mente en el Universo y sobre cómo apenas estamos comenzando a reconocer sus ilimitadas manifestaciones.La segunda ola de reflexiones está vinculada a las hipótesis de que no se descarta el deseo de algunos extraterrestres de integrar a la humanidad en su plan de desarrollo global. Esta idea, presentada como robotización o sometimiento total de nuestro ser a su sistema universal, suscita interrogantes acerca del futuro de nuestra civilización. Los debates sobre este tema se alimentan tanto de consideraciones espirituales como prácticas, generando una sensación inquietante de un contacto inminente con tecnologías que podrían cambiar la esencia misma de las capacidades humanas.Finalmente, no se puede ignorar la preocupante opinión de que el interés por la existencia humana podría no residir únicamente en el deseo de investigar o desarrollar, sino también en una especie de curiosidad destructiva. Este aspecto subraya el peligro de una obsesión, donde el mero entusiasmo por los OVNIs se transforma en algo más que un interés científico. Con suerte, si llegamos a encontrarnos con civilizaciones extraterrestres, su motivación no será destructiva, sino que estará orientada a un enriquecimiento mutuo de conocimientos y experiencias, abriendo nuevos horizontes para toda la humanidad.
¿Cuáles podrían ser las razones que motivarían a las civilizaciones extraterrestres a interesarse o incluso a dominar a la humanidad?La respuesta se puede construir a partir de varias ideas presentadas en las citas, sugiriendo que las civilizaciones alienígenas pueden estar motivadas tanto por sus propios programas de desarrollo como por el interés en otras formas de organización de la mente.En primer lugar, se plantea la hipótesis de que los seres inteligentes, cuya estructura organizacional difiere notablemente de la humana, no solo son posibles sino también altamente probables. Así, según uno de los enunciados, «La existencia de seres inteligentes, distintos de los humanos y con un tipo de organización completamente ajeno al humano, no solo es posible, sino sumamente probable. Incluso se puede afirmar que es verídica. Es absurdo pensar que la mente humana sea la única en la naturaleza y que toda fuerza inteligente deba necesariamente organizarse al estilo de los humanos y animales, contando con el cerebro como órgano del pensamiento.» (fuente: enlace txt)En segundo lugar, algunos ufólogos atribuyen a los seres extraterrestres una meta relacionada con un programa de desarrollo global, en el cual la humanidad debe someterse a su camino-modelo, entendido este proceso como «robotización». En este enfoque, la dominación o intervención en la civilización humana implica transformar al hombre en una herramienta o esclavo de un sistema más desarrollado: «…la conclusión más importante de los ufólogos rusos es la comprensión absolutamente correcta (incluso desde un punto de vista espiritual) del fin último que persiguen los seres inteligentes de un mundo paralelo. Dicho fin, respecto a nuestra civilización, es nuestra completa sumisión al programa de desarrollo (según lo entienden ellos) — la robotización.» (fuente: enlace txt)Finalmente, otra perspectiva advierte que el interés por la humanidad podría nacer no tanto del deseo de ayudar, sino de una especie de curiosidad destructiva. Aquí se señala que un ligero entusiasmo por los OVNIs puede transformarse en una peligrosa obsesión, y es completamente erróneo suponer que las civilizaciones extraterrestres posean necesariamente una naturaleza humanitaria, especialmente cuando se trata del fenómeno del mal: «Es ingenuo pensar que el fenómeno del mal, siempre adaptándose a cada uno de nosotros a lo largo de la existencia de la civilización y desviándonos continuamente del camino del bien, pueda pertenecer a extraterrestres humanitarios que viajan con el fin de salvarnos. Concluyo con las mismas palabras de J. A. Kile: “Las bromas con los OVNIs son tan malas como las bromas con la magia negra… Un ligero interés por los OVNIs puede transformarse en una obsesión destructiva.» (fuente: enlace txt)Así, las cuestiones relacionadas con el interés o la dominación de la humanidad pueden estar compuestas por varios factores motivadores. En primer lugar, las civilizaciones extraterrestres pueden estar interesadas en estudiar o incluso integrar en su gran esquema de la inteligencia a una forma radicalmente distinta a la humana. En segundo lugar, existe la hipótesis de que podrían buscar someter a la humanidad a su programa de desarrollo —un proceso que algunos interpretan como robotización. Y, por último, no se puede descartar que su interés derive no tanto de intenciones benévolas, sino de una curiosidad destructiva que podría acarrear consecuencias negativas.