Dualidad Interna: La Fuerza Destructiva Humana
¿De dónde proviene la fuerza destructiva dentro de nosotros?No es solo una casualidad, sino el resultado de la construcción única de la psique humana. A diferencia de la naturaleza antigua, en la que la supervivencia significa luchar por la vida, el ser humano es capaz de encontrar placer incluso en la destrucción, experimentando un impulso interno hacia acciones inhumanas. Esta inclinación surge de la esencia misma de la libertad de elección, cuando las pasiones dominan la razón y los referentes morales se vuelven inestables.No solo la libertad permite desviarse del bien, sino que también nos distingue de otros seres. Una sola pasión dominante —ya sea la sed de poder o la avaricia— puede eclipsar por completo y transformar a una persona en portadora de una energía destructiva. Este conflicto interno convierte al ser humano no simplemente en un participante de la lucha por la supervivencia, sino en un creador activo de negatividad, capaz de provocar sufrimiento tanto a sí mismo como a los que le rodean.Además, muchas reflexiones modernas señalan que la naturaleza humana está impregnada no solo de dimensiones personales, sino también de dimensiones metafísicas del mal. La influencia de fuerzas de otro mundo, así como las manifestaciones sociales y cósmicas de la destrucción —desde guerras y opresión brutal hasta desastres naturales— configuran una imagen compleja y multifacética del mal. Esta dualidad, primero a nivel personal y luego colectivo, demuestra que el mal no es simplemente un subproducto de las leyes biológicas, sino que surge del profundo y casi inevitable choque entre fuerzas internas y externas.Así, la capacidad de destruir se encuentra en el centro de la naturaleza humana, siendo resultado tanto de rasgos innatos como de la influencia del mundo exterior. El reconocimiento de esta dualidad ayuda a entender mejor por qué el ser humano es capaz de albergar tanto la luz como la oscuridad, y cómo es importante buscar un equilibrio, dirigiendo la libertad de elección hacia fines constructivos.¿Qué causas pueden explicar la presencia de negatividad y maldad en la naturaleza humana?Las principales explicaciones para la presencia de negatividad y maldad en la naturaleza humana, reflejadas en las fuentes presentadas, se pueden dividir en varias direcciones interrelacionadas:1. La naturaleza especial de la psique humana. El ser humano, a diferencia de la naturaleza prehumana, es capaz de experimentar placer en la destrucción y lleva dentro de sí una "extraña necesidad de sembrar sufrimiento". Así, una de las fuentes señala: «¿Dónde reside la razón del inexplicable desarrollo, exclusivamente en el ser humano, de la sed de maldad —algo que no encontramos en la naturaleza prehumana? La lucha por la existencia... solo el ser humano es capaz de experimentar placer en la destrucción misma, sintiendo esa extraña necesidad de sembrar sufrimiento.» (fuente: enlace txt)2. Libertad de elección y distorsión de valores. La libertad humana permite apartarse del bien. La negatividad y el mal surgen cuando el ser humano pierde la capacidad de considerar las consecuencias de sus actos, dejando que sus pasiones prevalezcan sobre la comprensión de lo correcto e incorrecto. En este contexto se dice: «...el mal realmente no tiene una base ontológica, ya que siempre es una fuerza no constructiva, sino destructiva. ... Dios no crea el mal. Pero la libertad concedida al ser humano presupone que éste puede usarla para apartar su voluntad del bien.» (fuente: enlace txt)3. Inestabilidad interna y predominio de ciertas pasiones. Cuando una pasión, como la avaricia o la sed de poder, desplaza otras cualidades, puede conducir a manifestaciones destructivas. Es decir, si el ser humano es dominado por una pasión fuerte, pierde la capacidad de alinear sus acciones con los criterios del bien y del mal, transformándose en portador de negatividad: «El ser humano es una naturaleza compleja; una pasión puede desplazar a las otras. Por ejemplo, si el ser humano es dominado por la sed de poder, una pasión muy intensa puede desplazar sus debilidades... en ese momento, el ser humano se convierte en un imán y portador del mal.» (fuente: enlace txt)4. La impureza metafísica que impregna la naturaleza humana. Algunas fuentes indican que el ser humano no puede ser la única causa de todo mal, ya que su naturaleza está impregnada de un mal metafísico vinculado a la influencia del diablo. Esto se subraya en la siguiente afirmación: «La naturaleza humana es mala e impura, pero es mala e impura debido a que, de forma visible e invisible, está impregnada del mal metafísico y de la impureza metafísica, es decir, del diablo.» (fuente: enlace txt)5. Dimensiones sociales y cósmicas del mal. El mal se manifiesta no solo a nivel personal, sino también en las relaciones sociales, expresándose a través de la crueldad, la opresión y la violencia. Además, existe un mal irracional en la naturaleza — desastres, enfermedades, muerte — que, aunque posee una esencia diferente, complementa el panorama del mal en el mundo: «Existe el mal — el mal social, el cual se puede apreciar en la vida humana: la falta de piedad, las guerras, la opresión, la humillación de un ser humano por otro. … La segunda área del mal es el mal irracional, es decir, el mal que observamos en la naturaleza: la depredación de unos seres por otros, terremotos, desastres, enfermedades, muerte.» (fuente: enlace txt)Así, la negatividad y la maldad en el ser humano se explican como el resultado de la estructura psicológica y espiritual única del hombre, su libertad de elección, el predominio de pasiones destructivas y la influencia no solo de causas personales, sino también de razones metafísicas y sociales. Estos factores interactúan en un sistema complejo en el que la naturaleza humana no solo refleja la lucha por la supervivencia, sino que también desarrolla la capacidad para el mal, lo que la diferencia radicalmente de la naturaleza prehumana.Citas de apoyo:«¿Dónde reside la razón del inexplicable desarrollo, exclusivamente en el ser humano, de la sed de maldad —algo que no encontramos en la naturaleza prehumana? La lucha por la existencia, despiadada y brutal, se da, es cierto, en la naturaleza prehumana, pero allí consiste únicamente en la lucha por la existencia y no se define por ningún instinto de destrucción o sed de maldad. Solo el ser humano es capaz de experimentar placer en la propia destrucción, sintiendo esa extraña necesidad de sembrar sufrimiento...» (fuente: enlace txt)«El ser humano es una naturaleza compleja; una pasión puede desplazar a las otras. Por ejemplo, si el ser humano es dominado por la sed de poder, una pasión muy intensa puede desplazar sus debilidades... en ese momento, el ser humano se convierte en un imán y portador del mal.» (fuente: enlace txt)«La naturaleza humana es mala e impura, pero es mala e impura debido a que, de forma visible e invisible, está impregnada del mal metafísico y de la impureza metafísica, es decir, del diablo.» (fuente: enlace txt)