El poder sereno: la sabiduría de la moderación
En un mundo moderno donde muchos buscan manifestar su poder en todas sus facetas, la persona que elige el camino de la contención interior demuestra una comprensión completamente distinta de la verdadera fuerza. Al darse cuenta de que el deseo constante de probar su importancia solo lo agobia, renuncia a organizar un gran espectáculo de habilidades. En lugar de deslumbrar con explosiones llamativas y expectativas impuestas, prefiere la tranquilidad, la imperturbabilidad y la libertad de expresarse sin agresión demostrativa. Esta actitud frente a la vida abre una nueva perspectiva: la auténtica fuerza nace de una segura y silenciosa imposición, y de la sabia capacidad de alejarse de los clichés sociales que permiten reconocer la verdadera dignidad y la independencia interior.
¿Cómo actúa la persona cuando se cansa de la necesidad constante de demostrar su fuerza?La persona, cansada de tener que probar constantemente su fuerza, opta por no exhibirla de manera excesiva. Consciente de ello, decide no impresionar ni imponer su poder a los demás, sino mostrar una contención interna que le brinda verdadera libertad. Esto no significa renunciar a la fuerza, sino elevarse por encima de las expectativas impuestas, permitiendo que su genuina dignidad se manifieste a través de la calma y la imperturbabilidad."Es muchísimo más sorprendente su negativa a demostrar su fuerza y a impresionar. El deseo imperioso de Dios de otorgar al hombre libertad es tan absoluto que nos dio la capacidad de vivir como si Él no existiera, de mostrarle desprecio, de crucificarlo. Sin duda, Jesús sabía todo esto cuando se enfrentó al tentador en el desierto, concentrando su poder en la energía de la contención." (fuente: enlace txt, Página 14)