Horizontes Cósmicos: Fusión de Voluntad Divina y Leyes Naturales
En la intersección de la eterna búsqueda de significado y el ilimitado ímpetu creativo, encontramos dos fascinantes perspectivas sobre la estructura del universo. Por un lado, el legado espiritual de las religiones tradicionales nos inspira a creer que el mundo es gobernado por una voluntad creativa personal, donde cada elemento —desde el poderoso Dios hasta el ser humano único— porta consigo una partícula de fuerza creativa capaz de transformar lo invisible en visible y crear armonía a través de un vibrante acto de voluntad. Por otro lado, la ciencia moderna subraya que el universo se desarrolla gracias a procesos naturales constantes y regulares, en los que la causa primera no reside en una personalidad individual, sino en el impecable equilibrio de las leyes que rigen el mundo. Ambos paradigmas, cada uno a su manera enérgica e impresionante, nos abren una percepción multifacética del ser: por un lado, una creación intencionada, llena de encarnaciones individuales; y por otro, un mecanismo viviente en el que las leyes naturales forman una armonía dinámica. En última instancia, tan contrastantes pero complementarias, estas visiones nos invitan a admirar la belleza y la integridad del cosmos, donde creatividad y regularidad se entrelazan en el gran tapiz de la existencia.
¿Cómo se puede interpretar la estructura del mundo y la cuestión de su creador desde las posiciones de las concepciones religiosas tradicionales y naturales?Las concepciones religiosas tradicionales interpretan la estructura del mundo como una jerarquía de sustancias personales, en la que se asigna un papel fundamental a la personalidad creativa, dotada de la capacidad de engendrar la existencia de forma original. En este enfoque, cada ser —desde Dios hasta el ser humano— se considera poseedor de su propia fuerza creativa. Por ejemplo, se afirma que «si el mundo no es una jerarquía de sustancias personales, poseedoras de una libertad y un poder originales... Dios es una Persona concreta y, por lo tanto, el Creador; el ser humano es una personalidad concreta y, por ende, un creador; toda la composición del ser es concreta, personal y por ello posee fuerza creativa» (source: enlace txt). Además, la interpretación bíblica destaca que la creación ocurre mediante un acto voluntario directo del Dios Padre, quien es capaz de transformar lo invisible en visible, organizando los órdenes angélicos como reflejos de la belleza divina (source: enlace txt). De esta manera, las enseñanzas religiosas tradicionales ven al mundo como una creación integral y con propósito, en la que la causa primera y la iniciativa creativa residen en la personalidad concreta del Creador.Por otro lado, las concepciones basadas en enfoques naturales y científicos intentan explicar la estructura del mundo a través de las leyes de la naturaleza y los patrones físicos observables. En este paradigma, la causa primera del mundo y su armonización se entienden como el resultado de procesos constantes, y no como el acto creativo de una persona en particular. Como se señala, «la ciencia no está capacitada para hablar de estos temas. Su tarea es conocer la estructura del mundo y sus leyes físicas… Las concepciones religiosas sobre la Causa Primera del mundo… llegan mediante la inducción y el esclarecimiento espiritual» (source: enlace txt). Además, existe la opinión de que el cosmos posee un principio creativo de armonización —una función dinámica que mantiene la integridad del universo— (source: enlace txt). Aquí se enfatiza que el estudio de los procesos naturales permite vislumbrar la armonía interna y la estabilidad del universo, sin recurrir a la noción de una causa primera de índole personal o metafísica.Así, la cuestión del creador y la estructura del mundo puede interpretarse de dos maneras. Por un lado, la perspectiva religiosa tradicional considera al mundo como resultado de la voluntad creativa de un Creador concreto, único y personal, que imbuye a toda la existencia con la capacidad de desarrollarse creativamente y de alcanzar la armonía. Por otro lado, la perspectiva natural o científica acentúa la atención sobre las leyes físicas independientes, a través de las cuales el mundo se desarrolla y organiza de forma constante, sin plantearse la cuestión de un creador personal como fin último del conocimiento.Citaciones de apoyo:"Si el mundo no es una jerarquía de sustancias personales, poseedoras de una libertad y un poder originales, entonces en el mundo la creatividad es imposible. Sólo una doctrina personalista del mundo, para la cual cada ser es personal y posee una sustancial originalidad, es capaz de comprender la creatividad. Tal doctrina reconoce la originalidad de la personalidad, la cual no se deriva de algo externo o común, ni de ningún entorno. Dios es una Persona concreta y, por ello, el Creador; el ser humano es una persona concreta y, por ello, un creador; toda la composición del ser es concreta, personal y por ello posee fuerza creativa. El mundo es, en esencia, una jerarquía de seres vivos, personalidades originales, capaces de un crecimiento creativo del ser." (source: enlace txt)"Para ello, Dios Padre convocó del no-ser al ser, creando mundos corpóreos invisibles y visibles. Inicialmente, Dios Padre, con la ayuda del Todopoderoso Verbo y del Santísimo Espíritu, con un solo movimiento organizó las naturalezas angélicas en toda su belleza de luz inmaterial, como reflejos de la Belleza Divina." (source: enlace txt)"La ciencia no está capacitada para hablar de estos temas. Su tarea es conocer la estructura del mundo y sus leyes físicas. Las concepciones religiosas sobre la Causa Primera del mundo no se derivan directamente de ninguna ley física, sino que surgen mediante la inducción y la iluminación espiritual." (source: enlace txt)"Por otra parte, el mundo fue y sigue siendo un cosmos —en él existe un principio constante de armonización; verdaderamente, el mundo encierra una 'sabiduría', un principio creativo de armonización. El mundo se 'crea' y vive gracias a una vida continua, manteniéndose cosmos, sin desintegrarse ni convertirse en caos." (source: enlace txt)