La objetividad moral: Entre la experiencia personal y los valores univ
Cada uno de nosotros, al menos una vez, se ha preguntado cómo distinguir la verdadera rectitud de una representación errónea de la misma. A primera vista, los conceptos de rectitud y error parecen ser puramente subjetivos —como un sentimiento que cada uno experimenta, similar al amor. Esta experiencia, personal e irrepetible, nos da la confianza de que actuamos correctamente, incluso si la existencia real de la “rectitud” resulta inefable a nivel objetivo.Sin embargo, la realidad es mucho más compleja. La segunda faceta de este problema son las normas morales sociales y los principios eternos, comprobados a lo largo del tiempo. Las categorías históricas de bien y mal reflejan la experiencia colectiva de la civilización y sirven de guía para evaluar las acciones en la vida cotidiana. Investigaciones modernas muestran que, a pesar de las diferencias culturales en los detalles, los valores éticos básicos —como la compasión y el cuidado por el prójimo— permanecen inmutables. Esto sugiere que una comprensión objetiva de la rectitud requiere no solo de la intuición personal, sino también de un análisis profundo de las normas sociales.En definitiva, la verdadera diferenciación entre rectitud e incorrección exige un enfoque sistémico, en el que se combine la experiencia sensorial con convicciones basadas en tradiciones morales seculares. Este análisis ayuda no solo a determinar qué es bueno en una situación concreta, sino también a comprender un panorama más amplio en el que cada decisión influye tanto en el desarrollo personal como en el bienestar social. Solo a través de este enfoque equilibrado y exhaustivo podemos tomar decisiones con la convicción de que actuamos correctamente.
¿Cómo se puede diferenciar objetivamente los conceptos de rectitud y error en diversas situaciones de la vida?La diferenciación objetiva de los conceptos de rectitud y error se puede abordar analizando dos niveles: la experiencia empírica y las normas morales socialmente establecidas. Por un lado, como señala M. Laski, los sentimientos de tener razón o estar equivocado se experimentan de manera personal, de la misma forma en que sentimos el amor; es decir, son vivencias subjetivas que, aunque proporcionan a la persona una sensación clara, no necesariamente indican la existencia de entidades objetivas. Él escribe: "M. Laski: ¿No habéis realizado algún tipo de cambio de palabras? Digo que conozco un sentimiento que, con total fundamento, puede llamarse amor, así como conozco el sentimiento de tener razón o error, pero personalmente no considero útil —quizás solo sea un juego de palabras— decir que el amor existe, que la rectitud existe, o que lo incorrecto existe. Digamos: sé lo que significa experimentar amor. Sé lo que es cuando se me trata con amor. Mitr. Antonio: Claro. Es, por así decirlo, un sentimiento irracional, un sentimiento en estado puro, que aceptas como experiencia, sin afirmar que detrás de él se encuentra el amor como tal." (fuente: enlace txt, página: 1050)Por otro lado, existe un nivel condicionado socialmente, en el que los conceptos de bien y mal se fijan a través de principios normativos y comprobados históricamente. Este enfoque implica que la moral se define por el conjunto de normas y principios aceptados por la sociedad que han mantenido su validez a lo largo de los siglos. Como se cita en la segunda fuente, la moral a menudo se entiende mediante el prisma de lo que se considera bien y mal en la sociedad, donde existe una uniformidad en los principales universales morales, a pesar de las variaciones en los detalles éticos: "Este ejemplo demuestra que al concepto de 'moral' se le ha asignado el significado de costumbres clasificadas en aceptables (deberes, buenas) e inaceptables (inadecuadas, malas) para la sociedad, o el significado del conjunto de principios y normas de comportamiento de las personas en la comunidad... Además, la historia de las comunidades culturales evidencia una uniformidad fundamental en los principales universales morales, mientras que la diversidad cultural se define por las variaciones en los detalles éticos. Investigaciones modernas demuestran que 'los individuos y las culturas no difieren de manera profunda respecto a lo que consideran como valores éticos fundamentales'. Entre estos valores perennes se cuentan la compasión, el cuidado, la empatía y el rescate de vidas." (fuente: enlace txt, página: 6)Así, la diferenciación objetiva de rectitud e incorrección en situaciones concretas requiere combinar el análisis empírico de las experiencias personales con el recurso a normas morales sólidas, aceptadas por la sociedad. La última fuente complementa esta visión, subrayando el aspecto práctico de la evaluación: "Resulta que incluso lo más sagrado puede convertirse en pecado, y en ese caso, en un pecado terrible, por el cual la persona tendrá que rendir cuentas... Solo evaluando el conjunto completo de este problema y orando a Dios para que Él nos ilumine, podemos elegir la decisión correcta y, en consecuencia, actuar sin la menor duda de acuerdo a la guía divina." (fuente: enlace txt, página: 1601)Aunque aquí se discute un enfoque basado en la evaluación del beneficio o daño para el alma, la idea principal es que la diferenciación objetiva es posible si se consideran en conjunto todos los factores y consecuencias de cada situación. Esto implica un análisis sistemático y equilibrado de las acciones, valorando tanto su contribución al bien social como al desarrollo personal, teniendo en cuenta cada detalle en conjunto con las normas morales generalmente aceptadas.Por lo tanto, la diferenciación objetiva de los conceptos de rectitud y error no puede reducirse únicamente a los sentimientos subjetivos, sino que requiere recurrir a universales morales sólidos, normas históricamente establecidas y un análisis detallado de las circunstancias concretas de la vida.Citas de apoyo:"M. Laski: ¿No habéis realizado algún tipo de cambio de palabras? Digo que conozco un sentimiento que, con total fundamento, puede llamarse amor, así como conozco el sentimiento de tener razón o error... Mitr. Antonio: Claro. Es, por así decirlo, un sentimiento irracional, un sentimiento en estado puro, que aceptas como experiencia..." (fuente: enlace txt, página: 1050)"Este ejemplo demuestra que al concepto de 'moral' se le ha asignado el significado de costumbres clasificadas en aceptables (deberes, buenas) e inaceptables (inadecuadas, malas) para la sociedad... Investigaciones modernas demuestran que 'los individuos y las culturas no difieren de manera profunda respecto a lo que consideran como valores éticos fundamentales'..." (fuente: enlace txt, página: 6)"Resulta que incluso lo más sagrado puede convertirse en pecado, y en ese caso, en un pecado terrible... Solo evaluando el conjunto completo de este problema y orando a Dios para que Él nos ilumine, podemos elegir la decisión correcta..." (fuente: enlace txt, página: 1601)