Promesas y Compromisos: El Poder de la Acción Inmediata
A menudo nos prometemos a nosotros mismos comenzar una nueva vida "a partir de mañana", asegurándonos de que los cambios llegarán cuando llegue el mañana. Sin embargo, tales promesas quedan solo en palabras, ya que carecen de responsabilidad externa y control; son simplemente un autoengaño que nos permite aplazar acciones reales hacia un futuro indefinido. Este enfoque se convierte en un hábito de procrastinación, en el que fácilmente postergamos cambios importantes, permitiendo que el transcurrir del día de hoy arrastre nuestra intención de mejorar.Por otro lado, los compromisos asumidos frente a otras personas se cargan de una responsabilidad significativa, dado que en ellos intervienen tanto nuestra conciencia como las expectativas sociales. Es precisamente la presión de normas externas y el autocontrol lo que nos impulsa a no demorar la toma de decisiones y a actuar de inmediato. En lugar de justificarnos con el hábito de posponer lo importante para mañana, adoptamos una postura activa al reconocer la importancia del momento y la necesidad de cambiar hoy.En resumen, se puede afirmar que las promesas a uno mismo a menudo carecen de fuerza y se postergan con facilidad, mientras que los compromisos con los demás se convierten en un potente estímulo para acciones y cambios inmediatos. Nosotros mismos debemos elegir:
¿permitir que el mañana sea la excusa de nuestra inacción o asumir la responsabilidad de nuestra vida y comenzar a cambiar en este mismo instante?¿De qué manera se diferencian las promesas que nos hacemos "a partir de mañana" de los compromisos que asumimos en relación con los demás?Las promesas que nos hacemos "a partir de mañana" se basan esencialmente en nuestra voluntad personal y en un impulso interior, por lo que es fácil posponerlas o incluso no cumplirlas. Podemos asegurarnos que "mañana" empezaremos a cambiar o a enfrentar un asunto importante, pero en esta formulación carece de coerción externa o de responsabilidad ante otros. Es una especie de aplazamiento de acciones, en el que la esperanza de un mejor mañana actúa como justificación para la inacción hoy.Al mismo tiempo, los compromisos asumidos frente a los demás tienen un carácter más significativo precisamente porque detrás de ellos no solo se encuentra un deseo personal, sino una responsabilidad ante el entorno o incluso ante exigencias morales superiores. Este tipo de compromiso está condicionado por una conciencia interna, que se forma desde el nacimiento, y por las expectativas externas de la sociedad. Como se explica en uno de los fragmentos, "¿Y qué si mañana volvemos a decir: mañana?... Decimos: sin falta lo diremos. Esto nos asegura el día presente. Pues ayer también decíamos: mañana. No, mañana en este caso será lo mismo, y nosotros seremos los mismos. Otro tiempo no nos hará diferentes. Nosotros mismos debemos cambiarnos sin perder tiempo" (fuente: enlace txt). Aquí se enfatiza que las promesas a uno mismo a menudo se quedan en meras palabras, justificadas por el momento presente, sin conducir a cambios reales.Además, otro fragmento ilustra claramente la diferencia, mostrando nuestra tendencia a posponer asuntos importantes y piadosos: "Mañana... ¿Y qué hay de hoy? ¿La vida pasada, las viejas acciones, los antiguos placeres?... Eso definitivamente no lo diremos: mañana!... Todo lo que es bueno, útil y piadoso lo posponemos para mañana, mientras que lo mundano, incluso lo pecaminoso, es para hoy" (fuente: enlace txt). Es decir, las promesas a uno mismo encajan en un hábito de postergación, mientras que los compromisos con los demás implican un sentido urgente de deber y responsabilidad que nos obliga a actuar sin demora.En conclusión, las promesas que nos hacemos a nosotros mismos nos permiten posponer acciones por la falta de supervisión externa, mientras que los compromisos con los demás, sometidos a la presión de la conciencia y de las normas sociales, requieren un cumplimiento inmediato y responsable. Esa diferencia es la que configura nuestros enfoques hacia nuestros propios planes y obligaciones sociales.