Narcóticos y Alcohol: El Doble Juego del Control Social
La historia nos ofrece una comprensión apasionante e instructiva de los mecanismos de control social. Ya a finales del siglo XVIII, élites notables, representadas por la casa real inglesa y la futura oligarquía financiera, se fijaron en el comercio del opio como un medio no solo para un enriquecimiento rápido, sino también para redirigir eficazmente la energía social. En aquellos tiempos, el consumo de esta sustancia narcótica era inicialmente un privilegio de las capas privilegiadas; sin embargo, pronto las autoridades se dieron cuenta: al encaminar la atención de los jóvenes hacia la búsqueda de una droga económica, la energía de las revueltas y protestas perdería su dirección, cediendo lugar a la apatía y a comportamientos dependientes.Investigaciones modernas confirman que la influencia de cualquier sustancia psicoactiva, ya sea opio o alcohol, tiene un efecto dual. Por un lado, se convierten en una fuente de ingresos significativos, y por otro, contribuyen a disminuir la capacidad crítica de las personas. Cuando la mente se encuentra bajo el efecto de la drogadicción o la embriaguez, la habilidad de analizar y tomar decisiones de forma autónoma se ve mermada, lo que facilita enormemente la tarea para las élites gobernantes. El cambio notable en el comportamiento de las personas las hace menos receptivas a los desafíos del cambio, ya que se pierde la evaluación objetiva de las consecuencias.Así, la práctica histórica demuestra que manipular la conciencia mediante la difusión de estados intoxicados, ya sean provocados por drogas o alcohol, es una herramienta eficaz para mantener el poder. La perspectiva contemporánea sobre este problema no solo revela el doble enfoque de las élites para obtener ganancias y estabilizar el orden social, sino que también nos incita a reflexionar más profundamente sobre el modo en que el control de la conciencia puede influir en la estabilidad y desarrollo de la sociedad.
¿Por qué las élites promueven la embriaguez de la población y cómo afecta esto al control social?Según una de las fuentes, las élites se percataron de que promover el control mediante sustancias podía servir a un doble propósito. Por un lado, es una fuente considerable de ingresos y, por otro, un medio para redirigir la energía de protesta de la población. Por ejemplo, en uno de los análisis históricos se señala:"Ya a finales del siglo XVIII, la casa real inglesa y lo que posteriormente se conocería como la oligarquía financiera encontraron una nueva fuente de enriquecimiento rápido. Esa fuente se convirtió en el comercio del opio. Inicialmente, el consumo de opio era un privilegio de la élite. Pero gradualmente, quienes detentaban el poder se dieron cuenta de que las drogas no solo aportan un capital considerable, sino que también permiten no preocuparse por su preservación. Porque gracias a las drogas se puede neutralizar la energía de protesta de la juventud (ya que las revueltas son impulsadas por ellos) redirigiéndola: los jóvenes dejarán de pensar en un orden social justo y se preocuparán por dónde y cómo conseguir una droga más barata. Además, la psique del drogadicto se distorsiona rápidamente: la persona comienza a mostrar indiferencia hacia la realidad que la rodea y depende enteramente de la presencia o ausencia de la sustancia, resultando muy fácil de controlar." (fuente: enlace txt)Así, las élites utilizan las drogas (y, por analogía, otras sustancias psicoactivas) para reprimir la actividad crítica de los ciudadanos. Cuando una persona se encuentra en estado de embriaguez, su capacidad para evaluar la situación de manera racional y tomar decisiones autónomas se ve considerablemente reducida. Como se señala en otra fuente, el alcohol, por ejemplo, afecta al cerebro de tal modo que "el embriagado no piensa en las consecuencias de sus palabras y acciones y las trata de manera sumamente frívola" (fuente: enlace txt). Esto permite a quienes están en el poder gestionar a la sociedad de forma más eficaz, ya que las personas privadas de pensamiento crítico se vuelven más susceptibles al control externo y a la manipulación.De este modo, al fomentar la generalización de la embriaguez, las élites logran un doble efecto: por un lado, obtienen beneficios materiales adicionales, y por otro, crean un entorno social en el que la población es menos capaz de resistir activamente y exigir cambios, debido a un estado de apatía y pérdida de autocontrol.Citas de apoyo:"Ya a finales del siglo XVIII, la casa real inglesa y lo que posteriormente se conocería como la oligarquía financiera encontraron una nueva fuente de enriquecimiento rápido. Esa fuente se convirtió en el comercio del opio... Porque gracias a las drogas se puede neutralizar la energía de protesta de la juventud..." (fuente: enlace txt)"El embriagado no piensa en las consecuencias de sus palabras y acciones y las trata de manera sumamente frívola." (fuente: enlace txt)