La Esencia de la Felicidad Interna
En un mundo donde los atributos externos suelen tomarse como medida del éxito, la verdad de la felicidad resulta ser más profunda y multifacética. Es precisamente el equilibrio interior y el autoconocimiento lo que se convierte en la garantía de una existencia consciente, permitiendo a la persona ver la vida en toda su belleza y apreciar cada instante.En sus reflexiones, los autores destacan que la verdadera felicidad no depende de los bienes materiales ni de los placeres superficiales, sino que nace de la armonía del alma, cuando la persona aprende a encontrar alegría en sí misma y en lo que ya posee. Además, la comparación con los demás puede convertirse en una trampa que impide ver los verdaderos dones de la vida; si no valoramos nuestros recursos internos, incluso poseyendo mucho, permanecemos insatisfechos.En conclusión, se puede decir que el equilibrio interior alcanzado abre horizontes ilimitados de gratitud y sentido del ser, brindándonos la energía para nuevos logros y una comprensión profunda del presente.
¿Es la verdadera felicidad una condición necesaria para valorar lo que uno tiene?A partir de las reflexiones en la fuente " enlace txt" (Página 31) se evidencia que el autor percibe la verdadera felicidad como el resultado de un profundo equilibrio interior y autoconocimiento. Según su opinión, la auténtica felicidad no se fundamenta en las adquisiciones externas ni en los placeres efímeros, sino que nace de la armonía del alma. Es precisamente este estado interno el que permite a la persona percibir la vida en su totalidad y, en consecuencia, valorar de manera más consciente todo lo que posee.No obstante, como se enfatiza en las reflexiones de " enlace txt" (Página 8422), hay casos frecuentes en los que las personas, al compararse con los demás, no logran valorar adecuadamente lo que ya tienen. De este modo, no es la ausencia de la verdadera felicidad en estado puro lo que hace incapaz a una persona de valorar su vida, sino la falta de tranquilidad y armonía interna lo que dificulta la percepción del auténtico valor de las cosas.Se puede concluir que la presencia de la verdadera felicidad profundiza significativamente la percepción de la vida y ayuda a ver el valor oculto en lo que ya está al alcance. Sin embargo, no es una condición estricta previa para valorar lo que se tiene; solo en su manifestación plena la verdadera felicidad permite a la persona alcanzar un sentimiento más profundo e incondicional de gratitud por todo lo que posee.Supporting citation(s):La felicidad de la sociedad, según Skovoroda, es el resultado del bienestar individual de cada uno de sus miembros, y por ello la verdadera felicidad no ama la soledad, pues tiene la naturaleza de buscar compañeros. «…Así es la naturaleza de la verdadera felicidad, — escribe él, — que, cuanto mayor es el número de quienes comparten ella, más dulce y auténtico se torna este bien desprovisto de envidia, y así difiere del efímero éxito mundano, sobre el cual es imposible decir algo similar…» Este importante postulado de Skovoroda permite concluir que el filósofo buscaba una solución al problema de alcanzar una felicidad universal y confiable para todas las personas. Skovoroda considera que el sentido de su filosofía reside en que enseña a alcanzar la verdadera felicidad. Tal felicidad no está vinculada a la riqueza, ya que «no se mide por rango, ni por procedencia, ni por abundancia», sino que se fundamenta, ante todo, en la paz interna, para «conocerse a uno mismo». La observancia de la medida natural se erige en la condición para el auto-cultivo de un verdadero gusto por la vida y un estado de bienestar sereno. (source: enlace txt, Página 31)Por las mismas razones, una persona agradecida, en cualquier aspecto de la vida y en cualquier actividad, puede ofrecer grandes agradecimientos al Benefactor por el presente. Pero hoy en día muchos caen en el vicio de la depravación, no valorando lo que poseen y deseando aquello que no tienen. Pues, sin tener en cuenta a aquellos que están por debajo, no expresan gratitud al Benefactor por lo que tienen, y al contrario, al compararse con aquellos que están por encima, calculan lo que les falta, y al ser privados de lo que pertenece a otros, se entristecen y se lamentan, como si hubieran perdido su propiedad. (source: enlace txt, Página 8422)