El arte de cumplir con el deber
En el mundo moderno, donde el ajetreo constante y la ambición por logros extraordinarios nos atrapan fácilmente, existe un referente simple pero increíblemente profundo: vivir conforme a nuestros deberes y hacer lo que es necesario. Este principio nos invita a no buscar consuelo en hazañas asombrosas, sino a entregarnos a aquellas tareas que realmente se nos han destinado. Sin importar el papel que desempeñes en la familia o en la sociedad —ya sea cuidar de tus seres queridos, asumir responsabilidades con tus colegas o cumplir con tus deberes diarios— la regla fundamental permanece inmutable: sé fiel a ti mismo y a tu rol. Este enfoque ayuda a encontrar alegría y satisfacción en la sencillez de ser, rechazando las aspiraciones excesivas hacia un ideal y concentrándose en un trabajo honesto y constante. Al vivir conforme a este principio, no solo fortalecemos nuestra armonía interior, sino que también somos capaces de influir en el mundo que nos rodea, demostrando los verdaderos valores de la responsabilidad, la integridad y el respeto hacia aquellos que nos son cercanos. En última instancia, al asumir nuestros compromisos con sincera entrega, creamos la base de una vida llena de sentido y de una gloria verdadera, que no se mide por los éxitos externos, sino que se siente en el corazón.
¿Qué simple regla de vida puede servir como referente en situaciones cotidianas?Uno de los principios más simples y, al mismo tiempo, profundos que puede guiar la vida diaria es: Haz lo que debes. Esta regla nos insta a cumplir con nuestros deberes y a vivir conforme a nuestro rol sin aspirar a logros sobrehumanos; basta con ser íntegro, responsable y comprometido en cada ámbito de la vida. Así, sin importar si eres esposa, padre o trabajador, es importante mantenerte fiel a tus responsabilidades internas.Citas de apoyo:"Haz lo que debes: si eres esposa, sé una esposa normal; si eres padre, sé un padre normal. Si trabajas, sé un trabajador normal, no hace falta destacar, simplemente sé normal: no robes, no faltes el respeto al jefe, sé responsable — y ya obtendrás la mayor gloria en los cielos. A ti te ha encomendado Dios una tarea — así que hazla. En lugar de aspirar a ir a ayudar por ahí o buscar a alguna tía lejana — aquí están la madre, la hermana, los hijos, los sobrinos... Algunas personas hacen estas buenas acciones: abandonan a sus hijos para ir a limpiar suelos en algún lugar. Pero eso es solo una broma, todo está al revés. En casa, Dios sabe lo que ocurre — no, las buenas obras se reservan para alguien lejano. Porque allí es más fácil: se ayuda sin vanidad, la gente elogia y agradece, mientras que aquí no se trabaja por un "gracias", sino por el deber." (fuente: enlace txt)Además, un planteamiento similar se puede encontrar en el siguiente extracto:"Haz lo que debes: si eres esposa, sé una esposa normal; si eres padre, sé un padre normal. Si trabajas, sé un trabajador normal, no hace falta ser excelente, simplemente sé normal: no robes, no trates mal al jefe, sé comprometido — y ya obtendrás la mayor gloria en los cielos. Nuestra vida es un continuo tormento, una agonía. A ti te ha encomendado Dios una tarea — así que hazla." (fuente: enlace txt)Así, la regla "Haz lo que debes" subraya que cada uno de nosotros ya tiene una tarea específica asignada y que el cumplimiento constante y honesto de nuestros deberes es una guía infalible en las situaciones cotidianas.