Reacciones Paternas: Celos y Alivio
En la vida de los sentimientos paternos se puede observar una sorprendente variedad de reacciones cuando la hija entra en una nueva etapa de su vida personal. En un caso, la figura masculina experimenta una tormenta de emociones, sintiéndose ofendido y privado de control, cuando la elección de la hija le parece una traición a antiguas expectativas. Tales sentimientos suelen nacer del sentido de pérdida personal y del deseo de ser reconocido como el principal guardián de su destino.Por otro lado, si el futuro yerno resulta ser una persona digna, sus acciones pueden provocar no solo aprobación, sino también un firme presentimiento de un futuro prometedor, en el que el nuevo miembro de la familia abre la perspectiva de fortalecer las relaciones familiares. El padre, reconociendo las cualidades positivas del compañero elegido, acoge con entusiasmo la posibilidad de ampliar la unión familiar e incluso sueña con que su hija y su yerno emprendan juntos una gran empresa, aportando al bienestar común.Así, la paleta emocional de las reacciones paternas varía desde una profunda envidia y sentimiento de pérdida hasta la alegre aceptación y la confianza en un futuro brillante. Esto sirve como recordatorio de que cada elección de la hija repercute no solo en su vida, sino también en las complejas emociones internas de las generaciones mayores, instándonos a la flexibilidad y al entendimiento en las relaciones familiares.
¿Cómo puede reaccionar un padre ante la elección de la pareja de su hija: con celos o con alivio?El padre puede reaccionar de diversas maneras: su reacción puede manifestarse tanto en forma de intensa envidia como de alivio. Por ejemplo, en uno de los pasajes él describe sus sentimientos cuando se entera de la elección de la pareja de su hija, diciendo: "Y fue entonces cuando la presenté a Abel, tu futuro suegro... tu segundo padre... y se encontraron al instante. Yo lo percibí como una ofensa, como un desprecio hacia mí... ¿Y qué derecho, en realidad, tenía sobre ella?" (source: enlace txt, página: 1149).Esta cita demuestra que el padre puede sentir una ofensa personal y celos, percibiendo la elección de la hija como una violación de sus expectativas y, posiblemente, como una pérdida de control o incluso como si ella le perteneciera. Por otro lado, en otro episodio, el padre, valorando las cualidades positivas del futuro yerno, expresa su apoyo e incluso optimismo respecto al futuro, declarando: "– Ahora se casarán, – continuó él, – y vivirán conmigo... Sí, sí... Vivirán conmigo, y de tu esposo, mi nuevo hijo, haré un gran médico, un maestro del arte curativo, un verdadero artista, que sin duda rivalizará en fama con su propio padre." (source: enlace txt, página: 1156).Aquí vemos que el padre puede experimentar alivio cuando la elección de la pareja resulta aceptable para él, y el futuro esposo es percibido como un complemento digno para la familia. De esta manera, la reacción final puede depender de los sentimientos personales del padre, su relación con la hija y su capacidad para ver la elección autónoma como una oportunidad para mejorar la situación familiar.Citas de apoyo: "Y fue entonces cuando la presenté a Abel, tu futuro suegro... tu segundo padre... y se encontraron al instante. Yo lo percibí como una ofensa, como un desprecio hacia mí... ¿Y qué derecho, en realidad, tenía sobre ella?" (source: enlace txt, página: 1149) "– Ahora se casarán, – continuó él, – y vivirán conmigo... Sí, sí... Vivirán conmigo, y de tu esposo, mi nuevo hijo, haré un gran médico, un maestro del arte curativo, un verdadero artista, que sin duda rivalizará en fama con su propio padre." (source: enlace txt, página: 1156)