Dualidad de la Naturaleza y del Alma

El mundo animal asombra con su inmutable armonía, donde cada acción está dictada por programas innatos y hereditarios, convirtiendo el instinto en un mecanismo preciso y automático de supervivencia. Tales reflejos, transmitidos a través de generaciones, demuestran una regulación natural y una influencia limitada de la experiencia individual o de la elección consciente. En agudo contraste se encuentran las normas del comportamiento religioso del ser humano, que son el resultado de un perfeccionamiento consciente y de una profunda elección moral, formando la base ética del mundo personal. Aquí, cada regla —desde el cumplimiento del protocolo eclesiástico hasta el respetuoso homenaje a los valores supremos— está arraigada en la experiencia cultural colectiva y en la tradición espiritual, reflejando el afán humano no solo por alcanzar la armonía exterior en la sociedad, sino también por crecer internamente. Tal dualidad en el comportamiento —el automatismo de la naturaleza frente a la deliberada aspiración a la nobleza— enfatiza cuán única y multifacética es la existencia humana, transformando el camino de la vida en un viaje dinámico entre instintos y decisiones meditadas.

¿Cómo explicar la diferencia entre el comportamiento instintivo de los animales y las normas de comportamiento religioso formadas conscientemente por el ser humano?


El comportamiento instintivo de los animales se determina por mecanismos hereditarios y fisiológicamente incorporados, mientras que las normas de comportamiento religioso en los humanos son el resultado de una formación consciente que refleja la experiencia moral, tanto individual como colectiva.

Por un lado, como se menciona en una de las fuentes, el instinto en los animales es “heredado y se modifica tan lentamente que parece inmutable. Tan involuntario como las funciones orgánicas…” ( enlace txt, página: 553). Esto significa que las acciones instintivas son reflejos consolidados, transmitidos de generación en generación sin la intervención de la experiencia personal o de una elección consciente. Estas acciones son provocadas por las particularidades fisiológicas del sistema nervioso, y el animal actúa de acuerdo con programas integrados, a menudo fuera del alcance de la conciencia individual.

Por otro lado, las normas de comportamiento religioso en los humanos son reglas conscientes que regulan no solo las manifestaciones externas, sino también la relación interna con el mundo y con Dios. Así, por ejemplo, en una de las citas se dice: “Convencionalmente, estas reglas pueden llamarse etiqueta eclesiástica. En general, la etiqueta es un conjunto de normas de conducta… La especificidad de la etiqueta eclesiástica se relaciona, ante todo, con aquello que constituye el contenido esencial de la vida religiosa del creyente, — con el culto a Dios, con la devoción” ( enlace txt). Aquí se subraya que el comportamiento religioso se fundamenta en una elección moral e intelectual, en la formación de principios éticos tales como el honor, la castidad, la nobleza y la honestidad. Estas normas no son automáticas ni hereditarias, sino que se adquieren y desarrollan en el proceso del perfeccionamiento consciente y de la elección personal.

En conclusión, la diferencia entre el comportamiento instintivo de los animales y las normas del comportamiento religioso en los humanos radica en que los primeros están dictados por mecanismos naturales y hereditarios, que provocan una reacción automática sin la intervención de la conciencia personal, mientras que los segundos son el resultado de una elección moral consciente, de una tradición cultural, y están orientados a regular tanto el mundo interno del individuo como su relación con la sociedad y los ideales supremos.

Citas de respaldo:
"Así, el instinto es en gran medida hereditario y se modifica tan lentamente que parece inmutable. Tan involuntario como las funciones orgánicas, el instinto, sin duda, presupone ciertas características fisiológicas establecidas en la organización neuro-cerebral del animal..." (fuente: enlace txt, página: 553)

"Convencionalmente, estas reglas pueden llamarse etiqueta eclesiástica. En general, la etiqueta es un conjunto de normas de conducta, reglas de comportamiento aceptadas en ciertos círculos sociales, y en sentido figurado, se refiere a la misma forma de comportarse. La especificidad de la etiqueta eclesiástica está relacionada, ante todo, con aquello que constituye el contenido esencial de la vida religiosa del creyente, — con el culto a Dios, con la devoción." (fuente: enlace txt)

Dualidad de la Naturaleza y del Alma

¿Cómo explicar la diferencia entre el comportamiento instintivo de los animales y las normas de comportamiento religioso formadas conscientemente por el ser humano?

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