El Poeta: Entre la Juventud Eterna y el Incesante Fluir del Tiempo
En el torbellino de la vida, el poeta percibe el mundo como una fuente inagotable de emociones, donde cada instante está lleno tanto de inspiración desenfrenada como de un profundo conflicto interior. Esta forma de pensar es el resultado de una naturaleza sutil que combina el idealismo romántico con una sensibilidad excepcional, en la que el tiempo y la fugacidad de las experiencias se convierten en la causa de un inextinguible anhelo por la belleza.En la base de la cosmovisión poética reside la convicción de que el alma joven es una fuerza invisible capaz de desafiar el implacable paso del tiempo. Cada segundo para el poeta es como una pequeña ola que erosiona su energía vital, pero al mismo tiempo es fuente de una carga perenne que le recuerda que la verdadera juventud no está sujeta al envejecimiento. Esa lucha vibrante entre la fugacidad de la vida y el deseo de descubrirla sin fin se puede observar en las obras de poetas como Baudelaire, Verlaine y Rimbaud, cuyos destinos están marcados por una belleza trágica, pero a la vez fascinante.El poeta no solo experimenta sus sentimientos con asombrosa intensidad, sino que también es capaz de percibir el sentido profundo de lo cotidiano. Es precisamente en esos momentos, cuando el sonido de su propio corazón ahoga las voces ajenas, que nace la verdadera poesía: un espejo que refleja la riqueza espiritual y las aspiraciones más elevadas del alma. Aunque las circunstancias externas hablen de la fugacidad de todo lo existente, el mundo interior del poeta está lleno de esperanza y del anhelo por superar las limitaciones del tiempo, en la búsqueda de en la belleza idealizada la verdad que inspira grandes hazañas.En resumen, se puede afirmar que el proceso creativo para el poeta es una constante búsqueda de equilibrio entre una delicada ensoñación y un firme afán por alcanzar ideales superiores. Su visión de la vida nos recuerda que la auténtica belleza reside en la capacidad de valorar los instantes de felicidad, a pesar del inevitable fluir del tiempo, y que la verdadera inspiración proviene de una experiencia interior tan profunda que siempre trasciende cualquier limitación física.
¿Cómo son las características de la persona que escribe poemas – se le puede llamar romántico o sensible?El escritor de poesía a menudo posee una naturaleza profundamente sentida y delicada, en la que se entrelazan elementos del idealismo romántico con una sensibilidad excepcional. Estas personas tienden a ver el mundo como una fuente interminable de emociones, donde el tiempo y la fugacidad de la vida se convierten tanto en un estímulo para la inspiración como en el origen de conflictos internos. En una de las fuentes se afirma:"Muchos jóvenes se consideran a sí mismos como el campo por el que se mueve una cierta fuerza, y todo el tiempo sienten esta huida, este éxodo de la juventud. Sienten que con cada instante envejecen; cada segundo los desgasta, como una pequeña ola. Todo el romanticismo nació de la obsesión de jóvenes dioses, que sabían que eran mortales y se negaban a aceptar que llegara el momento de retirarse: ¿acaso qué es la poesía moderna sino un grito incesante ante la muerte? Y, sin embargo, el don poético es la juventud triunfante en el hombre, una juventud que supera al tiempo. Verlaine, embelesado por Rimbaud, es un poeta que la juventud, como un diablo, agarró por el cabello y arrastró. Por ello resultó tan monstruoso y, al mismo tiempo, tan hermoso el destino de Baudelaire, Verlaine y Rimbaud, pues fueron dotados de la aterradora incapacidad de envejecer. En un cuerpo decadente habitaba un alma adolescente llena de deseos." (source: enlace txt, page: 379)Estas líneas subrayan que, en el poeta, es característico no solo sentir los temas eternos relacionados con la fugacidad y la inevitabilidad del tiempo, sino también experimentar estados emocionales profundos, afinidad que se asocia con el espíritu romántico.Otro pasaje también destaca la sutileza de percibir el mundo circundante:"El poeta más deshonrado, si es un verdadero poeta, merece que le dediquemos las palabras de Lamarint sobre el joven Musa: 'No fue culpable de nada que mancillara la vida; no necesitaba perdón, solo necesitaba amistad.' ¿Quién es más insensato: Narciso, que adora su efímera juventud, o el enamorado, que la idealiza en otra persona? Esa misma carne que fue para ti a la vez tormento y dicha; pasa un año, y ves que ya no es la misma; aún se adorna con los restos de la juventud, despertando en ti lo que queda del amor." (source: enlace txt, page: 379)Estas reflexiones ilustran que el poeta representa a una persona en la que se funden una intensa pasión por el mundo y la habilidad única de idealizar incluso los momentos más transitorios de la vida.Otra fuente resalta que la poesía para el poeta sensible no es simplemente una forma de arte, sino un modo de vivir momentos de felicidad, cuando "el sonido de su propio corazón ahoga la voz del mundo circundante", y es justamente en esos instantes cuando se revela la verdadera esencia del alma:"Minutos de inexplicable y desenfrenada alegría, cuando los sonidos del propio corazón lo sobrepasan a la voz del mundo, – sonidos por los cuales el corazón se siente más agradecido a su juventud que a un objeto casual que lo despertó. Pero no es una sola vida, y la propia poesía, desde este punto de vista, actúa doblemente: primero, como un presagio, como una corazonada; luego, como una historia, como el recuerdo afectuoso de los mejores momentos del alma. En el primer caso, arrastra hacia un mundo irreal; en el segundo, extrae de la vida aquellos momentos en que dos mundos se rozaban, y los transmite como un espejo fiel y puro." (source: enlace txt, page: 1443)Así, el carácter de la persona que escribe poesía puede describirse como profundamente sensible, perceptiva y propensa a la idealización; en otras palabras, un auténtico romántico. Su mundo interior está lleno de una búsqueda constante de belleza, de altos principios morales y del anhelo por captar esos instantes fugaces de juventud e inspiración. Estas cualidades hacen que la persona sea, al mismo tiempo, emocional y refinada, mientras que su obra es un reflejo de la riqueza de su mundo interno.Además, cabe destacar las reflexiones sobre la "sabiduría del amor a lo bello", en las que se menciona que "los románticos amaban la belleza idealizada, pues en ella buscaban la verdad y la inspiración". Esto subraya que el poeta no es solamente un romántico, sino también un creador cuya alma está en perpetua búsqueda de significados superiores a través de la percepción estética del mundo. (source: enlace txt, page: 399)En conclusión, se puede decir que la persona que escribe poesía a menudo se muestra como un romántico y un ser excepcionalmente sensible, para quien la belleza, la fugacidad y la profundidad de las emociones constituyen los pilares de su existencia.