Creación desde la Nada: La Transición del Potencial a la Realidad
En el discurso filosófico y científico contemporáneo surge una pregunta inquietante:
¿cómo es que algo concreto emerge de lo inexistente?Nos enfrentamos a lo que parece un paradoja: para que algo pueda ocupar un espacio, ya debe existir; sin embargo, es precisamente este proceso de nacimiento inesperado de un nuevo hecho, de una nueva forma de ser, lo que fundamenta el desarrollo del mundo. Este pensamiento subraya que la evolución inevitablemente comporta la transición de la potencialidad, donde algo es solo posible, a una realidad actual en la que ocupa su propio lugar.Mientras la necesidad de existencia requiere cierta determinación, tal proceso dinámico de transformación demuestra que el mundo se perfecciona constantemente: lo viejo cede el paso a lo nuevo, y el potencial adquiere una forma concreta. Esta transición, a pesar de su aparente contradicción, representa un verdadero acto de creatividad, en el que la incertidumbre inicial se transforma gradualmente en una realidad estable. Y si la ciencia moderna pone énfasis en la constante aparición de nuevas y perfectas formas, detrás de este desarrollo se encuentra una profunda idea filosófica: la posibilidad de que algo surja de lo que parecía ser la nada, a través de la dinámica interna del potencial que encuentra su materialización.Así, se puede afirmar con certeza que este proceso no es solo un mecanismo fundamental de la evolución, sino también una fuente de inspiración creativa inagotable. Un mundo lleno de posibilidades nos impulsa a comprender que los cambios son siempre un movimiento de lo posible a lo real, de un sueño a su realización.¿De qué manera puede surgir algo que anteriormente no existía?La respuesta se puede entender a través de la transición del estado potencial al real. En uno de los discursos se plantea la idea de que, para que algo ocupe un lugar, ya debe existir, es decir, ser; lo que significa que la aparición de un nuevo objeto, previamente inexistente, constituye una especie de paradoja: si no estaba, no podía ocupar un lugar, y para ocupar un lugar, ya debería haber existido. Así, en uno de los fragmentos citados se dice:"Porque aquello que no existía antes no ocupaba ningún lugar, ya que para ocuparlo, es necesario existir. Por otro lado, aquello que existe realmente no puede estar limitado por lo portante, ni por nada más. Existe por sí mismo. Se puede suponer que es [aquí] por sí mismo. ¿Pero de qué manera algo puede engendrarse a sí mismo? ¿Y cómo lo existente puede situarse a sí mismo como existente?" (fuente: enlace txt).Otro punto de vista subraya que, en las condiciones del desarrollo general del mundo, surgen constantemente nuevos hechos o formas de ser que antes no estaban presentes. Si se considera la dinámica del desarrollo como la aparición de fenómenos más perfectos en sustitución de los anteriores, entonces el propio proceso de evolución implica el instante en el que surge aquello que no existía antes. Esto se expresa de la siguiente manera:"En la ciencia actual, la hipótesis del desarrollo es ampliamente aceptada. Si se dice que el mundo progresa de manera constante, entonces se reconoce, obviamente, que surgen continuamente nuevos y mejores hechos, que emergen formas de ser superiores y más perfeccionadas en sustitución de las inferiores y deficientes… Pero al reconocer esto, en esencia admitimos el surgimiento de la nada, porque aparece aquello que antes no existía" (fuente: enlace txt).Así, se puede afirmar que algo puede surgir de lo inexistente mediante la transición de su potencialidad a la actualidad. Es decir, en el mundo existe un ámbito de posibilidades que, a medida que se realiza, adquiere realidad, eliminando así la incertidumbre previa. Tal transformación supone la existencia de una dinámica interna, en la cual el potencial, que antes no se expresaba como un ser concreto, se convierte en un fenómeno que ocupa un lugar en el mundo existente. Es un acto de transición creativa, donde lo que antes estaba ausente tiene la oportunidad de materializarse en la realidad, a pesar de la aparente paradoja del mismo proceso.