Reflexiones sobre la pasión y la autenticidad en el amor
En el mundo de las relaciones, no es raro experimentar una sensación de conflicto interno cuando una pasión excesiva, casi obsesiva, despierta en nosotros un sentimiento de repulsión. Esto no es tanto una valoración de la personalidad del otro, sino un reflejo de nuestra reacción ante un fervor vibrante que observamos tanto en nosotros como en la otra persona.A menudo experimentamos disonancia – condenando tanto la pasión como a nosotros mismos al enfrentarnos a tal manifestación de amor. Es importante comprender que el verdadero rechazo debe dirigirse únicamente hacia la excesividad de los sentimientos y no hacia la persona que intenta amar.Si sientes que la sobrecarga emocional suprime tu individualidad y libertad, es conveniente analizar detenidamente cuál es el papel del amor en esta dinámica. Quizás sea útil replantearse cómo redistribuir tus emociones: en lugar de condenar a la persona amada, permítete mostrar indulgencia y apreciar la profundidad de sus sentimientos.Este enfoque ayuda a conservar la armonía interna, a mantenernos fieles a nosotros mismos y a aprender a aceptar la pasión como una parte inseparable, pero no dominante, de las relaciones. Porque el verdadero entendimiento llega cuando somos capaces de distinguir entre la pasión y la persona, manteniendo el respeto tanto hacia nosotros como hacia los demás.
¿Qué hacer si sientes repulsión hacia la persona que te ama?Basándonos en las ideas expuestas, es importante comprender que la repulsión que sientes puede no estar dirigida tanto hacia la persona en sí, sino hacia esa fuerza de pasión excesiva, casi obsesiva, que la impulsa. Como se señala en una de las citas, cuando en la otra persona se observa la misma pasión que en uno mismo, surge repulsión no solo hacia la pasión, sino también hacia uno mismo y hacia el otro. Sin embargo, el autor continúa con una respuesta que dice: "Respuesta. Es terrible – 'tanto hacia uno mismo como hacia esa persona...' Pienso que la repulsión debe dirigirse solo hacia la pasión. Quizás también hacia uno mismo – como rechazo o pesar, pero hacia el prójimo solo debe haber indulgencia. Si consideras que en el prójimo la pasión actúa más intensamente que en ti, eso ya se convierte en una condena" (fuente: enlace txt, página: 3875).Esto implica que, si el sentimiento de repulsión surge precisamente porque el amor se convierte en una manifestación excesiva y opresiva de la pasión, es conveniente intentar separar esas emociones de la persona en sí. En otras palabras, en lugar de condenar o rechazar a quien se esfuerza por amar, es necesario replantearse cómo se manifiesta ese amor y qué reacciones internas provoca en ti.Así, si sientes repulsión hacia la persona que te ama, intenta evaluar:– ¿Acaso no es esta una reacción emocional ante una pasión excesiva y opresiva que hace sentir la pérdida de la propia libertad o individualidad?– ¿Es posible redistribuir tus sentimientos de tal manera que la repulsión se dirija no hacia la persona, sino hacia el aspecto de la pasión que genera incomodidad?Con este enfoque, en lugar de rechazar a la persona amada, podrás encontrar en ti la fuerza para mostrar indulgencia y comprensión hacia sus sentimientos, mientras replanteas cómo mantenerte fiel a ti mismo y conservar tu armonía interna.Citas de apoyo:"Cuando ves en otra persona la misma pasión que en ti, solo que en una intensidad mucho mayor, surge repulsión tanto hacia la pasión como hacia ti y hacia esa persona. ¿Es eso correcto?... Respuesta. Es terrible – 'tanto hacia ti como hacia esa persona...' Pienso que la repulsión debe dirigirse únicamente hacia la pasión. Tal vez también hacia ti, como rechazo o pesar, mientras que hacia el prójimo solo debe haber indulgencia. Si consideras que en el prójimo la pasión actúa con más fuerza que en ti, eso ya se convierte en una condena." (fuente: enlace txt, página: 3875)