El Ciclo Eterno: Reflexiones Filosóficas sobre Comienzo y Fin
La base para reflexionar sobre el mundo siempre ha sido la conciencia de que el comienzo y el fin son partes inseparables de un único proceso eterno. Imagínese un cuadro en el que todos los fenómenos se entrelazan en un ciclo infinito, sin un verdadero inicio ni un final definitivo. Por un lado, existe la idea de que el estado primigenio, anterior a la aparición de algo, y el último instante de su desaparición se fusionan, formando un ciclo cerrado que se puede comparar con la idea de una integridad universal absoluta. Tal concepción permite ver la existencia como algo en lo que los límites entre la aparición y la desaparición se desdibujan, y el hecho mismo de existir se entrelaza con la infinitud.Por otro lado, la experiencia cotidiana nos dicta una regla: todo lo que tiene un comienzo inevitablemente llegará a su fin. Sin embargo, las reflexiones filosóficas desafían esta regla empírica, señalando que muchos procesos que han tenido un inicio en realidad continúan eternamente, o que su finalización es solo un aspecto relativo de una perspectiva concreta. Así, las oposiciones entre el comienzo y el fin, como el frío y el calor o la oscuridad y la luz, existen no como antípodas absolutas, sino como elementos complementarios de una única existencia.Finalmente, el incesante anhelo de la filosofía por el conocimiento subraya que las respuestas definitivas a las preguntas sobre el comienzo y el fin siguen siendo esquivas. En el mismo proceso de búsqueda de la verdad se encierra la idea de que los límites entre el comienzo y el fin están difuminados y que su comprensión se desarrolla constantemente. Este diálogo continuo entre la finitud y la infinitud nos ofrece la oportunidad de ver el mundo a través del prisma de una eterna interrogación, donde la verdad no posee límites fijos.Así, la perspectiva filosófica sobre el comienzo y el fin nos presenta una imagen en la que todos los fenómenos se unen en un ciclo único, y lo que parece ser una terminación es solo el reflejo de nuestra limitada percepción de la verdadera infinitud. Es precisamente en esta idea de grandeza donde se halla la fuerza que inspira la búsqueda y la revelación de nuevas facetas del ser.
¿Cómo se puede determinar el comienzo y el fin de todo lo que existe desde un punto de vista filosófico?Filosóficamente, la cuestión del comienzo y el fin de todo lo que existe aborda la idea de que estas categorías no son necesariamente puntos lineales en el tiempo, sino que pueden representar una unidad infinita y cíclica. Uno de los enfoques es comprender el comienzo como ese estado en el que “antes de sí mismo nada existía”, y el fin como una parte inseparable del ciclo eterno, donde lo primero y lo último se fusionan en un todo. Así, como se dice en una fuente: "Es exactamente así, si se mira bien… Un comienzo preciso es aquello que antes de sí mismo no tenía nada. Y así como toda la creación nace y desaparece, ciertamente algo existió antes de ella y algo quedará después de ella. Por lo tanto, nada puede ser el comienzo y el fin. El comienzo y el fin son lo mismo que Dios, o la eternidad. No hay nada ni antes de ella ni después de ella. Todo se encierra en sus entrañas ilimitadas. Y no es de ella nada, pero ella es el comienzo y el fin de todo. El comienzo y el fin son, en opinión de ellos, lo mismo. Y es así precisamente, si se razona. La eternidad no comienza, y el espacio que permanece después de todo se extiende incluso hasta antes de todo, para abarcarlo todo. En ella es como en un anillo: el primer y el último punto son el mismo, y donde algo comenzó, allí mismo termina." (source: enlace txt, page: 1264)Por otro lado, la experiencia empírica, en la que se apoya la mente humana, afirma frecuentemente la regla general de que "lo que tuvo un comienzo tendrá un fin". Sin embargo, la filosofía muestra que esta regla solo funciona parcialmente. Como se señala a continuación: "Lo que tuvo un comienzo tendrá un fin. Así se dice comúnmente, pero ¿por qué se dice así? ... No obstante, la experiencia demuestra que muchas cosas que tienen un comienzo no tienen fin. Si, partiendo de la experiencia, pasamos al razonamiento abstracto, se encontrará lo contrario. Es preciso decir que todo lo que tiene un comienzo, en cierto sentido, no debería tener fin. ¿Por qué? ... Porque el fin es lo opuesto al comienzo, así como el frío al calor, o la oscuridad a la luz." (source: enlace txt, page: 1175)Finalmente, es importante considerar que la propia filosofía se somete a una búsqueda constante, sin encontrar definiciones definitivas ni en cuestiones de comienzo ni en las de fin. La perspectiva filosófica trata estas categorías como parte de un cuestionamiento infinito, subrayando que la mente humana, en la búsqueda de la verdad, no puede agotar ni la fuente original ni el fin último del ser. Así se dice: "En un primer sentido, la filosofía aspira a definiciones rigurosas; en otro, se mantiene como una interrogante interminable... Y siempre queda 'en el medio': la filosofía no conoce ni sus 'comienzos' ni sus 'fines'." (source: enlace txt, page: 1895)Así, desde el punto de vista filosófico, el comienzo y el fin de todo lo que existe pueden definirse no como momentos completamente separados, sino como aspectos interrelacionados de un proceso eterno. Esta comprensión implica que la finitud de cualquier manifestación en el mundo es meramente relativa, y que la verdadera esencia del ser radica en su unidad infinita, donde la frontera entre el comienzo y el fin se difumina.