Encrucijada de Creencias y Neurociencia
Iniciemos un fascinante viaje a través de los siglos, donde las antiguas concepciones sobre mundos más allá de nuestro alcance se encuentran con las investigaciones modernas del funcionamiento del cerebro. En las cosmovisiones tradicionales, el sistema nervioso era percibido como un canal sutil que conectaba al ser humano con fuerzas del más allá — un “puente” a través del cual espíritus malignos podían penetrar en las profundidades del subconsciente, provocando todo tipo de imágenes y deseos pecaminosos. En particular, se consideraba que la naturaleza femenina era especialmente sensible, ya que la “fragilidad” de sus nervios hacía que sus almas fueran más susceptibles a la influencia oculta de fuerzas invisibles.Hoy en día, la ciencia transita por otro camino. Con la expansión constante del conocimiento sobre los mecanismos neurofisiológicos, los especialistas investigan los complejos procesos bioquímicos y psicológicos que sustentan el funcionamiento de nuestro cerebro. El énfasis se desplaza de las ideas místicas hacia fenómenos objetivos y medibles: desde las conexiones neuronales hasta la dinámica del subconsciente, donde cada impulso se rige por leyes estrictas de la biología. Cabe destacar que, a pesar de las diferencias en el enfoque, ambas corrientes reconocen de manera similar el papel fundamental de los procesos ocultos en la formación de la conciencia.De este modo, el diálogo entre las antiguas creencias y la neurociencia moderna representa una intersección fascinante de mundos, donde la mitología se encuentra con los datos empíricos. Este puente entre lo sobrenatural y el saber científico nos abre nuevos horizontes en la comprensión de la psique humana, subrayando la asombrosa diversidad de nuestro mundo interior.
¿Cómo se relacionan las concepciones religiosas sobre la influencia de los demonios en el cerebro y el sistema nervioso con las visiones modernas de la psicofisiología humana?Las creencias religiosas tradicionalmente consideran el sistema nervioso como una especie de “canal” para la comunicación del ser humano con espíritus malignos. Por ejemplo, en uno de los textos se afirma:"El sistema nervioso es una red y unas cadenas con las cuales nuestro espíritu está unido. Por ello, cuando esa red se rompe, cuando los eslabones de dicha cadena se fracturan, el alma asoma a otro mundo, ve otros aspectos y recibe manifestaciones de otros mundos. ... Las mujeres son las más afectadas por esto, ya que su sistema nervioso es más delicado y perturbado" (fuente: enlace txt).Asimismo, la cosmovisión religiosa interpreta las manifestaciones de las “fuerzas malignas” a través de procesos subconscientes. En una de las fuentes se afirma:"Es precisamente a través del subconsciente que los espíritus malignos influyen sobre nosotros de manera más eficaz. Con su acción, pueden generar en nuestro subconsciente diversos pensamientos pecaminosos, deseos, imágenes, inclinaciones y, en definitiva, afectar nuestro comportamiento. Durante un estado de hipnosis, a través del área subconsciente, la persona recibe información de carácter imperativo (instructivo)..." (fuente: enlace txt).Sin embargo, las concepciones modernas en psicofisiología explican el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso como el resultado de complejos procesos fisiológicos, bioquímicos y psicológicos, sin recurrir a fuerzas sobrenaturales. Mientras la tradición religiosa interpreta las alteraciones en el sistema nervioso como evidencia de una influencia maligna externa, las investigaciones modernas buscan sus explicaciones en mecanismos neurofisiológicos —desde las conexiones neuronales hasta el funcionamiento de los procesos subconscientes.En conclusión, la cosmovisión religiosa atribuye a las fuerzas demoníacas un papel funcional específico en el sistema nervioso y en el subconsciente, lo que en apariencia guarda cierta relación con el hecho de que las investigaciones modernas también prestan gran atención a los procesos subconscientes. Sin embargo, la diferencia principal radica en que las teorías psicofisiológicas modernas operan con mecanismos materiales y medibles, rechazando la idea de una influencia sobrenatural sobre el cerebro.Citas de apoyo: "El sistema nervioso es una red y unas cadenas con las cuales nuestro espíritu está unido. Por ello, cuando esa red se rompe, cuando los eslabones de dicha cadena se fracturan, el alma asoma a otro mundo, ve otros aspectos y recibe manifestaciones de otros mundos. ... Las mujeres son las más afectadas por esto, ya que su sistema nervioso es más delicado y perturbado" (fuente: enlace txt) "Es precisamente a través del subconsciente que los espíritus malignos influyen sobre nosotros de manera más eficaz. Con su acción, pueden generar en nuestro subconsciente diversos pensamientos pecaminosos, deseos, imágenes, inclinaciones y, en definitiva, afectar nuestro comportamiento. Durante un estado de hipnosis, a través del área subconsciente, la persona recibe información de carácter imperativo (instructivo)..." (fuente: enlace txt)