El Origen del Mal: La Caída de Lucifer

En la historia de las representaciones religiosas, la imagen de Lucifer ocupa un lugar central, ya que es a través de sus acciones que se ha formado la comprensión del mal como una desviación del orden divino. Al inicio de los textos tradicionales, el énfasis no está en las cualidades positivas, sino en los errores que llevaron a la destrucción de la armonía del ser. Así, la idea principal es que la equivocación inicial, surgida en el corazón de este gran ser, se convirtió en el punto de inflexión en la historia del bien y del mal.

En los detalles del relato se describe cómo el primer ángel, cercano a Dios, permitió que la soberbia lo dominara, convirtiendo su singularidad en una herramienta de autoafirmación. Este grado extremo de egoísmo, caracterizado por el deseo de poseer el mundo exclusivamente para sí mismo y el rechazo a compartir la luz con los que lo rodean, es considerado como la caída fundamental y el inicio de todo mal. La imagen de Lucifer, desprovisto de amor genuino y gracia, se convierte en un símbolo de la rebelión destructiva contra el orden establecido, que finalmente condujo a su rechazo.

En resumen, se puede decir que el énfasis en estos antiguos tratados no recae en la posible faceta luminosa de la personalidad, sino en los momentos primigenios del crimen – la mentira, la soberbia y el afán de independencia de la voluntad suprema. Estas cualidades, personificadas en Lucifer, hoy en día se perciben como la encarnación del desequilibrio roto entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. Este enfoque nos permite comprender más profundamente cómo un único desvío decisivo del plan divino es capaz de alterar la concepción de la esencia del mal durante muchos siglos.


¿Por qué algunos consideran a Lucifer o a Satanás como el mal, si sus atributos pueden ser percibidos como buenos?


Algunos consideran a Lucifer o a Satanás como el mal, porque las fuentes religiosas tradicionales ponen énfasis no en las cualidades que aparentan ser positivas, sino en los errores fundamentales que llevaron a la destrucción de la armonía del ser. Así, por ejemplo, en uno de los textos se subraya que ya en la antigüedad el Logos declaró que Lucifer era “El Mentiroso y padre de la mentira”, ya que fue en su corazón donde surgió la mentira que afirmaba: “no, no morirán”. Esta mentira se opone al orden natural de la vida y la muerte, y es precisamente a través de ella que la imagen de Lucifer se dibuja como símbolo de la desviación de la ley divina (fuente: enlace txt, págs. 24-27).

Además, de acuerdo con las opiniones expresadas por los padres santos, la primera personalidad creada por Dios, cercana a Él – Lucifer – se permitió perderse en la soberbia. En un fragmento se dice: “Por una inexplicable voluntad, la primera personalidad creada por Dios, el ángel supremo – Denitsa, o Lucifer (portador de la luz), quiso tenerlo todo solo para sí, sin dar nada a nadie. Se deleitó en sí mismo y se convirtió en un vaso vacío, autoaislado. Este primer pecado se llama, a veces, orgullo…” Tales acciones son vistas como una desviación radical de la gracia y el amor de Dios, lo que hace de su imagen la encarnación del mal (fuente: enlace txt).

Finalmente, en otro texto se hace énfasis en que el mal, en esencia, proviene del pecado de un ángel – su soberbia, es decir, su rebelión contra Dios. Aquí se destaca que el afán de autoafirmación y de independencia del orden divino (como se manifestó en Lucifer) se convierte en la causa primordial de todo mal (fuente: enlace txt).

De este modo, es precisamente el énfasis en el engaño, la soberbia y la rebelión contra el orden divino, y no los elementos aparentemente positivos de su carácter, lo que hace que Lucifer o Satanás sean percibidos como la encarnación del mal.

Citas de apoyo:
“Cuando el Logos estuvo en la tierra, declaró que Lucifer es ‘El Mentiroso y padre de la mentira’, demostrando así que el primer pensamiento de mentira surgió en el corazón de Lucifer. Esta mentira es la siguiente: ‘no, no morirán’. Desde entonces, los seguidores de Satanás repiten esta mentira. El muerto está completamente muerto y no vive en ningún otro lugar... Cuando llega la muerte, la vida cesa. La enseñanza del alma inmortal se basa en la mentira original de Satanás.” (fuente: enlace txt, págs. 24-27)

“Por una voluntad inexplicable, la primera personalidad creada por Dios, el ángel supremo – Denitsa, o Lucifer (portador de la luz), quiso tenerlo todo solo para sí, sin dar nada a nadie. Según los padres santos, se complació en sí mismo y se convirtió en un vaso vacío, autoaislado. Este primer pecado es llamado a veces orgullo, a veces amor propio, y ahora, egoísmo.” (fuente: enlace txt)

“De este modo, el mal tiene su origen en el pecado de un ángel. Y esta posición de Lucifer nos revela la raíz de todo pecado – la soberbia, que es la rebelión contra Dios. Aquel que fue el primero llamado a la divinización por gracia, quiso ser dios por sí mismo.” (fuente: enlace txt)

El Origen del Mal: La Caída de Lucifer

¿Por qué algunos consideran a Lucifer o a Satanás como el mal, si sus atributos pueden ser percibidos como buenos?

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