La Esencia Infinita de lo Divino
Los críticos sostienen que la representación de Dios puede apoyarse en un conjunto de cualidades positivas (por ejemplo, aquellas que describen las acciones divinas), sin embargo, tal descripción no abarca toda Su esencia. Según ellos, los intentos de atribuir a Dios determinadas propiedades a menudo dejan de lado el hecho de que, por su propia naturaleza, Él trasciende cualquier definición racional y no puede ser completamente expresado a través de palabras o conceptos.Así, en una de las fuentes se señala: "Las propiedades divinas, las cuales conocemos a través de las acciones divinas, se denominan propiedades espirituales o catafáticas. Cabe señalar que las propiedades espirituales, ni individualmente ni en conjunto, agotan la esencia divina." (fuente: enlace txt)Otro crítico, reflexionando sobre la esencia de Dios, subraya el enfoque apofático, que niega las concepciones habituales: "Dios no es un cuerpo, pues Él es infinito, ilimitado, inasible, invisible; en Él no existe la división, ni la lucha, ni la complejidad; Él lo impregna todo y lo llena en su totalidad, sin mezclarse con nada. Estas y expresiones apofáticas similares solo indican aquello de lo que Dios no es, pero no pueden explicar lo que Dios es en Su esencia." (fuente: enlace txt)De esta manera, los críticos señalan que la representación tradicional de Dios puede omitir cualidades como la trascendencia absoluta, la infinitud y la imposibilidad de su conocimiento completo. Al emplear adjetivos como "inmaterial", "atemporal", "inmortal" y otros términos similares, se hace referencia, ante todo, no a que Dios posea cualidades positivas concretas, sino más bien a que Su esencia se define por lo que en Él no existe: limitación, materialidad y división. Esto subraya la imposibilidad de reducir la imagen de Dios a un conjunto de características convencionales, accesibles a la razón y experiencia humanas.